Noruega

Stavanger, una ciudad en el sur de Noruega

Sábado, 26 de agosto de 2017

Las casualidades de la vida hacen que a veces surjan experiencias inolvidables y eso es lo que me ocurrió con la ciudad de Stavanger. Después de tantos días en Noruega y tantísimos kilómetros, me parecía una locura ir desde Jørpeland hasta Oslo en un solo día. Son casi 600 kilómetros, unas diez horas de viaje por estas carreteras. Así que me decidí por coger un vuelo desde Stavanger a la capital noruega, tenía que dejar el coche aquí y gestionar ese tema y el del vuelo. Y todo… ¡en inglés! Y ya sabéis de mi nivel de inglés, totalmente nulo, menos mal a Google Translator, que me ha ayudado mucho estos días.

¿Y cuál es la casualidad? Pues que mi amiga Raquel Martín, propietaria de un blog precioso, tiene unos amigos en Noruega. ¿Dónde? En Stavanger. ¡Qué bien! Me pasó su número de teléfono y allá que me fui. A pedirles ayuda para entregar el vehículo aquí y coger el vuelo. Una de las ventajas de no saber inglés, si lo supiera no habría conocido a este matrimonio español tan majo. Y más casualidades, resulta que el padre de Mayte había sido compañero de mi padre en el mismo lugar de trabajo, ya que ella es también de mi barrio. Por lo que no me podía creer lo que estaba sucediendo.

Llegada a Stavanger

Me desplazo temprano de Jørpeland a Tau, para coger el ferry que me lleva a Stavanger. He quedado con Juan y Mayte en su casa, viven en dirección al aeropuerto, por lo que me viene fenomenal para acercarnos a preguntar lo del tema del coche. Llegué fácilmente a su barrio. La verdad que con Google Maps llegas a cualquier parte. Y el recibimiento es maravilloso. Una familia que no me conocía de nada y me acogió en su hogar como si fuera amigo de toda la vida, da gusto. Por eso estas son de las cosas que más me gustan a la hora de viajar.

Enseguida me sentí como en mi propia casa. Nunca agradeceré lo suficiente a esta familia por el día que me ofrecieron. Después de solucionar lo de la devolución del vehículo aquí y de reservar el vuelo a Oslo, dedicaron todo su tiempo a enseñarme la ciudad. También pude acompañarles a hacer la compra a un supermercado, comparando las diferencias existentes entre la compra en Noruega y la compra en España. La principal: los precios.

De compras en Stavanger

Una de las cosas que me llamó la atención en el supermercado es el carro de la compra en el que vas echando los artículos y con el lector los vas sumando a la factura final. Para llegar a la caja y solamente tener que pagar. Porque todo lo que llevas en el carro se supone que honradamente lo ha leído el lector de código de barras. Si has sido malo puede que algún inspector seleccione tu compra y te pille, no merece la pena arriesgarse. Por lo que hay que ser legal. Después de la comida y el delicioso postre salimos a dar una vuelta.

El primer lugar que visitamos es la playa de Sola. Solastranden es una playa de 2,3 km de largo muy cerca del aeropuerto. Es una de las playas más populares de la región de Stavanger y un lugar muy utilizado para practicar deportes de viento y agua. Las huellas de las estructuras de la Segunda Guerra Mundial se pueden ver en el extremo sur de la playa. Aquí estuvieron los alemanes vigilando que los británicos no entraran por el mar del Norte, de hecho, se acusó al gobierno noruego de apoyar al régimen nazi en aquella terrible guerra.

Visita a Stavanger

Desde allí nos dirijimos hacia el centro. Con dos paradas. La primera, en Ullandhaugtårnet, una torre de telecomunicaciones construida en 1964. La torre se halla a 135 metros sobre el nivel del mar y tiene una altura de 64 metros. Desde aquí tienes unas buenas vistas de la ciudad, de la región de Ry y Nordjæren. Antes estuvo aquí «la torre de Harald» y las piedras de esa torre están junto a la torre de Ullandhaug.

Antes de llegar al centro de Stavanger hacemos una visita que nunca puede faltar si vienes a esta localidad, Sverd i Fjell. Junto al fiordo de Hafr encontramos el monumento Espadas en la Montaña. La historia cuenta que fue aquí donde Harald Hårfagre unió Noruega en un solo reino en 872. El monumento simboliza paz, unidad y libertad. Las empuñaduras de estas espadas vikingas han sido tomadas de las espadas encontradas en diferentes partes del país. El monumento ha sido hecho por Friz Røed (1928 – 2002) y fue inaugurado por el rey Olav en 1983.

Casco antiguo de Stavanger

El casco antiguo de Stavanger lo componen 173 casas de madera que fueron construidas a finales del s. XVIII y principios del XIX. La mayoría de las casas son pequeñas y blancas. Stavanger ha recibido varios premios por la conservación de Gamle Stavanger. Por lo que esta parte de Stavanger fue uno de los tres proyectos piloto en Noruega en 1975, año de la protección de la arquitectura. El barrio tiene varias galerías y ventas de artesanía. La ciudad vieja de Stavanger ofrece el asentamiento de casas de madera mejor conservado de Europa. Así que estamos en uno de los lugares más antiguos de Noruega y merece la pena tomarse la visita con mucha clama. Más si cabe cuando llevas unos guías de lujo.

Stavanger es una ciudad universitaria y alberga un gran número de instituciones de educación superior e investigación. Por lo que esto queda reflejado en el ambiente animado y urbano de la ciudad, y en el variado rango de opciones para compras y comidas. En 2008 Satavanger y Sandnes fueron designadas Capital Europea de la Cultura, un testimonio de la variedad y el gran rango de eventos culturales y actividades en la región. El festival gastronómico Gladmat, generalmente celebrado a finales de julio, es un gran evento en la región, y atrae alrededor de 250.000 visitantes cada año.

Una ciudad rica

En 1969 el primer pozo petrolífero fue descubierto en Ekofisk, al sur del Mar del Norte, lo que convirtió a la región de Stavanger en clave para la economía noruega. Hoy en día Stavanger es la capital europea del petróleo y la energía, así como la principal fuente de ingresos para los habitantes de la ciudad es el sector petrolífero. Por lo que este sector atrae a diferentes nacionalidades de la región convirtiéndola en un destino muy internacional. Sin duda alguna, el nivel adquisitivo en Stavanger es muy alto.

La región de Stavanger presume de tener muchas atracciones naturales, entre las que destacan el fiordo Lysefjord, la playa de Sola y el mundialmente famoso Preikestolen (El Púlpito). Preikestolen se encuentra 604 metros sobre el nivel del mar y es la atracción más visitada en el condado de Rogaland. Lonely Planet la nombró una de las más espectaculares plataformas mirador del mundo. Pero esa es una historia que tendréis que leer en otro artículo. Ahora, agradecer de nuevo a Juan y Mayte el inolvidable día que me han brindado. Nunca lo olvidaré. Y prepararme para mañana tomar dos vuelos. Uno a Oslo, la capital de Noruega. Y otro a Madrid, la capital de España. Hasta pronto Noruega.

Para terminar, como siempre, os dejo con la pequeña peli que he hecho de esta jornada. Espero que os guste. Y, ya sabéis, si es así, dale a me gusta y comparte. Y si todavía no te has suscrito, por favor, suscríbete. Eso si, si te apetece. No es obligatorio. Muchas gracias y nos vemos en el próximo viaje.

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