La Vera
Aquí, al nordeste de la provincia de Cáceres, en la falda sur de Gredos y paralela al río Tiétar; aquí donde fructifican variados frutos subtropicales; donde los colores de la naturaleza están en permanente cambio; aquí donde el águila o el mirlo, el martín pescador o la trucha, la cabra montés o la nutria, comparten territorio; donde el oído puede deleitarse con las mil sinfonías del agua; aquí donde el olfato se ve sorprendido por olores desconocidos, tanto de la propia naturaleza como de las plantaciones de tabaco o pimiento; donde el pimentón el mejor del mundo, como ya sabe sazona los guisos; aquí donde la piel se reconforta en contacto con el agua serrana en los días estivales; aquí, queridos amigos, está La Vera. Pues sí, aquí está, para lo que guste; y si no le importa estar boquiabierto desde su llegada hasta su ida, este es el sitio.
Ruta del emperador Carlos V
En el día de San Blas de 1557, el emperador Carlos V, inicia su traslado desde el castillo de los Condes de Oropesa, actual Parador de Turismo de Jarandilla de la Vera, hasta su palacio ubicado en el Real Monasterio de Yuste. El lugar elegido por el monarca fue su última morada. Ese 3 de febrero de 1557 nace la ruta del emperador Carlos V. Una de las sendas más conocidas de la geografía española. Durante el primer fin de semana del mes de febrero se desarrollan diversas actividades dirigidas a recrear el ambiente y el modo de vida del siglo XVI. Engalanando los pueblos de esta ruta que recorre…
