Trolltunga

Jueves, 24 de agosto de 2017

Dejo la región de Møre og Romsdal con mucha pena. Allí he disfrutado del fiordo de Geiranger como nunca hubiera imaginado. Ahora cojo el coche y me dirijo hacia el sur. En la jornada de ayer hago poco más de 400 kilómetros para llegar hasta Odda. Esa cantidad de kilómetros por estas carreteras es una salvajada. Hay que tener en cuenta que aquí no hay autovías. Y en la jornada de ayer tuve que atravesar dos fiordos: el de los Sueños, de nuevo; y el de Hardanger. En total, unas diez horas de coche. Pero mereció la pena. Comienza la visita a los tres objetivos principales que tenía en mi viaje a Noruega. Por lo que me encuentro ante lo mejor. Pero hay que descansar. Anoche me quedé en el Hardanger Hotel, por 94€ (desayuno incluido).

Me gusta en cada entrada poner en primer lugar el mapa de situación, para que se vea exactamente dónde está el lugar al que he ido hoy. Me he trasladado hacia el sur de Noruega, y todavía descenderé más en estos días. Ahora estoy en Odda, en la provincia de Hordaland, al sur de Noruega.

La llegada al inicio de la ruta me da una alegría. Esta mañana en el hotel, y casi sin querer, viendo un anuncio que había en recepción, me entero que por 500 coronas me puedo ahorrar unos cuantos kilómetros de subida y, por supuesto, luego de bajada. Y qué queréis que os diga, a estas alturas ya se agradece hacer las subidas más suaves. El acceso al parking superior es privado, por eso lo del pago. Pero te ahorrras 8 kilómetros de caminata. Y una subida inicial tremenda. Eso si, debes madrugar, porque sólo hay sitio para 40 vehículos. Esta nueva carretera a Trolltunga lleva abierta apenas unos meses. Por lo que he tenido mucha suerte.

apa de la ruta a Trolltunga.
Nuevo aparcamiento en Trolltunga.

El día de hoy ha sido de los más nublados que me han salido hasta la fecha. Mirad siempre el tiempo en Noruega. Muy cambiante. Hoy cubierto desde primera hora y poca pinta de despejar. Pero hay que animarse y los primeros pasos me sacan del letargo. El ascenso es exigente pero se lleva bien, supone algo de esfuerzo. Aunque si llevas cientos de kilómetros a las espaldas se supera sin gran dificultad. La experiencia en el Camino de Santiago es una garantía. Y el hecho de que ya he acortado 8 kilómetros a la etapa antes de empezar, también te anima.

Mapa de la subida a Trolltunga.

La humedad existente es un peligro para caminar por este sendero. Mucha roca suelta y piedras mojadas que pueden provocar un resbalón. Debemos ir con mucho cuidado. Y tener mucha paciencia. El desnivel de hoy supera los mil metros. Así que nos espera una dura jornada. Por lo que recomiendo que si la quieres hacer en un día, madrugues y te plantes cuando antes en la ruta.

El inicio es duro pero enseguida se llega a una zona más llana. Ya hemos superado los 1.000 msnm. En realidad se ascenderá poco hasta llegar a la famosa roca. Aunque todavía nos queda para llegar hasta Trolltunga, esta fase es la más sencilla.

Esta ruta es una de las más transitadas de Noruega. Siempre habrá gente por el camino. A pesar de eso debemos tomar las medidas de seguridad pertinentes. Transitar por la montaña siempre lleva sus riesgos. La niebla y la humedad también complican la situación. Aunque yo no llevé GPS porque la ruta está perfectamente señalizada (marcas rojas en forma de T), os recomiendo que lo metáis en la mochila. Nunca estorba y te puede sacar de un gran apuro.

En la montaña siempre debemos tener mucha precaución.

A un kilómetro ya de la famosa «lengua del troll», y tras una subida no muy dura pero exigente, la niebla sigue haciendo acto de presencia. Es una de las cosas que más me molesta cuando voy de viaje, pero a medida que me acerco a Trolltunga pienso que en algún momento el horizonte despejará. Aunque sea un ratito. Y si no, me acuerdo de ellas y todo se ve mucho mejor.

Mis chicas siempre conmigo en la mochila.

Trolltunga es una formación rocosa situada a unos 1100 metros sobre el nivel del mar, en el municipio de Odda, condado de Hordaland, Noruega. El gran pedrusco se proyecta horizontalmente desde la montaña, en el aire libre a unos 700 metros por encima del lado norte del lago Ringedalsvatnet. Menudo nombrecito.

De espaldas al lago.

La creciente popularidad ha convertido a Trolltunga en un icono nacional y una importante atracción turística para la región. Hasta 2010, menos de 800 personas subieron a este lugar cada año. En 2016, más de 80.000 personas subieron los 27 kilómetros ida y vuelta desde Skjeggedal (el primer aparcamiento), por lo que es una de las rutas más populares de Noruega.

La «lengua de trol» es parte de una roca madre precámbrica y se formó durante la edad de hielo, hace aproximadamente 10.000 años, cuando los bordes del glaciar alcanzaron el acantilado. El agua del glaciar se congeló en las grietas de la montaña y, finalmente, rompió grandes bloques angulares, que más tarde fueron arrastrados con el glaciar. A lo largo del acantilado en sí, un gneis , sigue habiendo profundas grietas. El sendero a Trolltunga también pasa a través de esta roca madre, así como las laderas resbaladizas por las que he caminado y que también contienen gneis (roca metamórfica compuesta por los mismos minerales que el granito: cuarzo, feldespato y mica).

Esperando mi turno para pasear por la lengua de trol.

Aunque la llegada a Trolltunga sea después de una larga marcha de casi tres horas, ver a la gente que espera caminar sobre esta maravilla de la naturaleza, ya te reconforta. Eso si, no tengas prisa en acceder a la roca. La fila que se forma es larga. Y eso que hoy no hacía un día soleado. La paciencia cuando llegas a este punto es fundamental. Pero luego la recompensa es grandísima. Qué espectáculo.

La niebla cubre completamente el lago, por lo que no me resisto a repetir de nuevo la entrada a la piedra. De uno en uno esperamos nuestro turno y caminando unos diez metros entramos en este increíble escenario. Una, dos, tres y hasta cuatro veces si es necesario para tener un testimonio gráfico interesante que refleje que estuve allí. Lo de los pies colgando lo dejo para los más inconscientes, no es cuestión de jugarte la vida por una foto aún más arriesgada. Mis hijas me esperan en España.

Y después de cuatro intentos llegó la foto con menos niebla: el objetivo se había conseguido. Desde Trolltunga podía saludar a todo el mundo. Pero como digo siempre, las fotos son las gotas de este viaje. Lo que realmente es la fuente de la que bebo ahora, es el vídeo que os he dejado al final de esta entrada. Espero que os guste. Una vez que he conseguido pasear por la «lengua del troll» me dispongo a realizar el descenso. En el trayecto me encuentro con Leticia y Koldo, dos españoles (ella extremeña, de Casas del Monte, provincia de Cáceres) que bajan también maravillados con lo que acaban de ver. Un saludo para ellos desde aquí.

Para terminar, como siempre, la peli de esta jornada. Conseguido el primero de los tres grandes retos de este viaje. Y mira que ya he visto grandes maravillas en los días que llevo en Noruega. Pero Trolltunga, Kjerag y, sobre todo, Preikestolen, eran mis objetivos prioritarios. Ya queda menos para conseguirlo. Qué maravilla de país. Hasta mañana.

2 Comments

  • Kevin Muñoz Poo

    Wow! Felicidades, gran video! Que espectacular esa travesía, gracias por compartir esa experiencia y la buena información, es uno de los sitos que me mas gustaría poder ir algún día. 🙂

    • Carlos_Marin

      Muchas gracias Kevin, sin duda alguna esta excursión es espectacular. Pero te recomiendo que veas también la de Kjerag y la de Preikestolen, no debes perderte ninguna de las tres. Saludos.

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