Groenlandia

Narsaq

Domingo, 21 de julio de 2024

De nuevo amanece este día con un sol imponente en el campamento de Qaleraliq. Es impresionante la suerte que estamos teniendo. Recogemos todo el equipaje, limpiamos las tiendas domo y después de desayunar bajamos al embarcadero. En realidad nos da algo de pena abandonar este emplazamiento, porque las vistas que tenemos unido a la buena climatología de la que hemos disfrutado, invitan a quedarse aquí unos días más. Sin duda alguna es un lugar que jamás olvidaremos mis amigos de Groenlandia y yo. Esa imagen del comienzo del Indlandsis enfrente de nosotros, kilómetros y kilómetros de hielo delante de nuestros ojos. Quedará en nuestras retinas para siempre. Pero hay que seguir camino en nuestro viaje por el sur de Groenlandia. Y hoy nos espera la primera de las «ciudades» en las que vamos a pernoctar: Narsaq.

Narsaq

Poco a poco vamos dejando atrás Qaleraliq y adentrándonos en el magnífico fiordo. Ante nosotros se abre una perspectiva impresionante repleta de distintas tonalidades de azules. El azul prácticamente inmaculado del cielo y el azul del agua del fiordo Tunulliarfik, adornados con el brillante blanquiazul de los icebergs. Una estampa increíble, imágenes de extraordinaria belleza. Una emocionante navegación en la zodiac, parando de vez en cuando para admirar esas esculturas flotando ante nosotros. En un par de ocasiones celebramos poder observar cómo unos icebergs, al perder un trozo de su estructura, giraban y prácticamente se daban la vuelta, para recuperar el equilibrio perdido. Sin duda alguna parecía que estábamos inmersos en un museo al aire libre, un museo de gigantescas esculturas de hielo que nos rodeaban por todas partes. Y nosotros en medio de esa maravilla.

Narsaq

Narsaq, la ciudad de la llanura

Dejamos atrás esas figuras escultóricas tan maravillosas y nos aproximamos a Narsaq. El nombre de esta ciudad en groenlandés significa «llanura verde» aludiendo a la superficie sobre la que se desperdigan las casitas de colores del pueblo, a los pies  de las  colinas Tasiigaaq y la más sobresaliente Qaqqarsuaq, que con 685 metros sobre el nivel del mar, domina el  paisaje y guarda sus tesoros. Desde tiempos antiguos, esta región ha sido un área de asentamiento importante para los pueblos inuit y los antiguos colonos nórdicos debido a su clima relativamente benigno en comparación con otras áreas de Groenlandia. Las ruinas de antiguos asentamientos nórdicos y los restos arqueológicos encontrados en la región indican que los vikingos, liderados por Erik el Rojo, habitaron el área alrededor del año 1000 d.C., trayendo su cultura y conocimientos agrícolas. Sin duda alguna, un lugar excelente para aprender más sobre esta zona de Groenlandia.

Narsaq está situada entre el fiordo Tunulliarfik y un valle montañoso, proporcionando paisajes de espectacular belleza. Las montañas, el hielo y el acceso directo al mar hacen que esta ciudad sea un excelente punto de partida para explorar Groenlandia. La ciudad ofrece vistas inigualables de icebergs flotando y glaciares en el horizonte. En esta época del año se pueden observar campos verdes, contrastando con el hielo y la nieve de las montañas circundantes. El entorno geológico de Narsaq es particularmente único. La región es rica en minerales raros, entre ellos el rubidio, el torio y el uranio. Por ello se considera una de las zonas con mayor diversidad geológica del mundo. Las montañas de Ilímaussaq, cercanas a la ciudad, contienen rocas de gran interés para los geólogos, como la lujavrita y la eudialita, dos minerales raros que atraen a científicos de todo el mundo.

Minerales en Narsaq

La historia de la piedra eudialita se remonta a 1818, cuando el mineral fue descrito por primera vez por Friedrich Strohmeyer a partir de un espécimen de la costa suroeste de Groenlandia. Desde entonces, se ha encontrado eudialita en partes de Canadá, Arkansas, Noruega, Rusia y Groenlandia. Esta piedra rara se considera una piedra de los pueblos del norte, rodeada de canciones y leyendas. Según la tradición, la eudialita se utilizaba para infundir fuerza y valor a los guerreros vikingos. En litoterapia, se considera una piedra de liberación que ayuda a superar los acontecimientos dolorosos, a olvidar los malos recuerdos y a neutralizar los bloqueos energéticos. También se sabe que favorece la apertura del corazón y el perdón.

Narsaq también ha estado en el centro de discusiones sobre la minería de minerales raros, particularmente el uranio y otros recursos valiosos en Ilímaussaq. Aunque estas actividades ofrecen la posibilidad de un crecimiento económico, han sido motivo de controversia debido a las preocupaciones medioambientales y la influencia que podrían tener en el estilo de vida tradicional. La población está dividida en torno a la explotación de estos recursos, ya que algunos temen que la minería pueda dañar el delicado ecosistema local y la cultura inuit. De hecho, se produjo un referéndum hace unos pocos años donde preguntaban si los habitantes de Narsaq estaban a favor de la explotación minera. Venció la opción que estaba en contra. Pero me imagino que lo volverán a intentar. Hay muchos intereses de países como China, Rusia, Estados Unidos e incluso Australia. Ya veremos cómo termina esta historia.

Una ciudad preciosa

Una vez que dejamos nuestras cosas en el alojamiento, nos disponemos a recorrer las calles de esta bonita ciudad. Hoy en día Narsaq, con alrededor de 1.500 habitantes, es una de las poblaciones más grandes de Groenlandia. La vida en Narsaq es tranquila y muy conectada con la naturaleza. Sus habitantes, en su mayoría inuit, mantienen tradiciones que se remontan a siglos. Las actividades comunitarias son fundamentales en Narsaq, donde las personas participan en festivales, deportes tradicionales y reuniones familiares. La gastronomía local es otra expresión de la cultura de Narsaq, basada en productos frescos del mar y la caza, como el pescado y el caribú. Los inviernos aquí son fríos y oscuros, mientras que los veranos, aunque frescos, permiten disfrutar de largas horas de luz. El paseo del que disfrutamos esta mañana se adorna con el colorido de las casas de sus habitantes.

Narsaq
Escuela en Narsaq
Narsaq
Iglesia en Narsaq

El turismo, sin embargo, ofrece una alternativa sostenible para el desarrollo económico de la ciudad, y se están haciendo esfuerzos para atraer a más visitantes de manera responsable. La preservación del patrimonio natural y cultural es clave para el futuro de Narsaq, y sus habitantes están decididos a proteger su entorno mientras buscan nuevas oportunidades de desarrollo. Nosotros hemos disfrutado un montón. Sobre todo teniendo en cuenta que veníamos de un lugar en el que estábamos completamente incomunicados. Mañana de nuevo a preparar el petate porque navegaremos hacia el salvaje sur de Groenlandia. Pero vamos a terminar de disfrutar de esta pequeña ciudad. Primero una cena en el Ulu Net Café, con unas ricas hamburguesas de caribú. Y después un pequeño paseo para ver la puesta de sol. Y después, a descansar.

Narsaq
Un esqueleto de foca a mis pies
Narsaq

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