De Copenhague a Narsarsuaq
Groenlandia

De Copenhague a Narsarsuaq

Sin duda alguna Copenhague bien merece ser visitada. Se aprecia en sus calles, en el diseño y en el ambiente que es una ciudad avanzada a su tiempo. He leído en varios sitios que Copenhague es la ciudad con mejor calidad de vida del mundo. Y no me extraña. A sus habitantes se les ve alegres y risueños, veo que tienen mucha afición por la jardinería y la mayoría van en bicicleta. No en vano se trata de la ciudad con más bicicletas del mundo. Solamente en el centro de la ciudad hay casi 600.000. Lo cual demuestra lo arraigado que está el uso de este medio de trasporte en la capital danesa. Algo que se ve favorecido por los 400 kilómetros de carril bici que recorren la ciudad. Pero ahora toca ir de Copenhague a Narsarsuaq.

Alquiler de coches

Amanece en Copenhague bien prontito, a las cuatro de la madrugada. Me levanto a las ocho y salgo del hotel rumbo a la estación del metro de Forum. La tengo muy cerca, a unos 500 metros y luego una decena de paradas hasta el aeropuerto. El metro de Copenhague es muy moderno, de 2002. Como curiosidad deciros que es automático y no tiene conductor. Tengo que coger la línea amarilla, la M2. Me sale el billete individual por 3,20€. Muy importante saber que el metro opera las 24 horas del día, aunque la frecuencia es de 20 minutos por la noche. Durante el día, hay metros cada 5 minutos. Vuelvo a facturar la mochila grande, paso los controles y a relajarme. El vuelo de Copenhague a Narsarsuaq tiene programada la salida a las 13,15.

De Copenhague a Narsarsuaq
Vistas desde la habitación del hotel
De Copenhague a Narsarsuaq

Volamos de Copenhague a Narsarsuaq

Ya en el avión conozco a tres madrileños y una barcelonesa que están sentados a mi lado: Isabel, María, Rodolfo y Laia. Parecen gente majísima, van a estar conmigo en el mismo viaje de Tierras Polares. Tenemos casi cuatro horas de vuelo hasta nuestro destino. De Copenhague a Narsarsuaq llegamos a las 18,30 hora española, aquí son tres horas menos, la diferencia horaria con España. La llegada en avión es sencillamente espectacular: los fiordos, los glaciares, los lagos, la nieve, los icebergs… Algo fantástico. En un rato pequeño bajamos del avión, poca gente y unas instalaciones muy simples en este lugar. Recogemos el equipaje y nos reúnen a todos los miembros de la expedición. Allí conozco a los demás componentes de la misma. Veo que el señor que estaba a mi lado en el avión también viene con nosotros, se llama Jesús.

De Copenhague a Narsarsuaq

En total somos once turistas. El guía de Tierras Polares que nos recibe se llama Antonio y es italiano, de Sicilia. Dejamos todas nuestras cosas en el remolque y vamos a dar un paseo por los alrededores. La tarde es maravillosa, con unos cielos totalmente despejados de nubes, por lo que disfrutamos de unas vistas fantásticas. Antonio nos enseña el supermercado (de súper, nada) que hay en la localidad. Es un local pequeño, con lo justo y necesario, que establece el Gobierno y abastece también. ¿Qué cadena va a montar aquí un supermercado? En el lugar hay una decena de casas, otros tantos edificios y un hotel. Cien personas en invierno y prácticamente el doble en verano. Toda la zona del aeropuerto y alrededores fue construida por los EEUU en la IIª Guerra Mundial.

De Copenhague a Narsarsuaq

Primer viaje en la zodiac

Terminamos el paseo y nos dirigimos al puerto para cruzar el fiordo en las lanchas neumáticas. Vamos a nuestro alojamiento. En el fiordo observamos unos témpanos de hielo espectaculares que van a la deriva. Son figuras increíbles que parecen modeladas por el ser humano, pero semejante belleza solamente puede haber sido esculpida por la Naturaleza. Llegamos a Qassiarsuk, al Leif Eriksson Hostel, el albergue donde vamos a estar alojados las dos primeras noches. Y propiedad de Ramón Larramendi, siendo la base de Tierras Polares. Nos ubican en las habitaciones, yo estaré con Pablo, un holandés afincado en Marbella. El lugar donde está el albergue es impresionante, las vistas son espectaculares, tenemos un tiempo estupendo, por lo que el azul es intenso en todas direcciones.

De Copenhague a Narsarsuaq

Doy un pequeño paseo hasta la estatua de Leif Eriksson, el hijo de Eric el Rojo. Eric fue el descubridor de Groenlandia en el año 982 d.C. Cuando obligado a un exilio de tres años por crímenes cometidos, decide, como ya hiciera su padre por idéntico motivo, huir de Noruega a Islandia, y emprender desde ahí, la ruta hacia el oeste. Para finalizar, a las 20,30 vamos a cenar. Después Antonio, nuestro guía, nos da las instrucciones de mañana. Entre unas cosas y otras dan las once de la noche. Pude conectarme con la tarjeta eSim de Holafly (44,50€) y contacté con la familia. También tienen wifi aquí, por tramos horarios, por ejemplo, 2€ media hora. Me voy a dormir a las doce de la noche, con el cielo todavía claro, de día. Me recuerda mucho al viaje con MARÍA por Islandia. Ahora a descansar, la jornada ha sido larga.

2 Comments

    • Carlos Marín

      Muchísimas gracias Saray, me alegro que te haya gustado. La verdad que así es, un viaje en el que disfrutar de la naturaleza al cien por cien. Saludos.

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