Italia

Cinque Torri en Cortina d’Ampezzo

Domingo, 23 de julio de 2023

Imaginaos un enorme anfiteatro casi perfecto, flanqueado por las plateadas paredes de la Croda da Lago, de las Tofane, del Pomagagnon, del Cristal y del Sorapiss. Añadid unos bosques de color verde oscuro cubriendo las siluetas redondeadas de las colinas bajas y amplios prados más claros que se pierden en la distancia por la llanura. Luego, inevitablemente, incluid un buen puñado de casas y hoteles. El resultado es Cortina d’Ampezzo y la Conca Ampezzana. Dominio veneciano hasta 1511, posesión austrohúngara durante tres siglos y por fin, tras la I Guerra Mundial, devuelta a Italia a regañadientes. Cortina, situada en una hondonada entre las montañas más bonitas del mundo, es un pueblecito que brilla en cualquier estación del año. Y en verano más que nunca. Desde allí se pueden realizar espectaculares excursiones para descubrir los rincones más bellos de Dolomitas. Y las Cinque Torri es uno de ellos.

Para llegar a las Cinque Torri tienes que salir de Cortina d’Ampezzo por la SR48, dirección suroeste. A los pocos kilómetros giras a la izquierda para tomar la SP638 que se dirige al famoso Passo Giau. Este puerto de montaña comunica Cortina con Selva di Cadore y será el punto de partida del trekking a las famosas Cinco Torres. Es uno de los miradores panorámicos más hermosos de la zona, desde donde pueden admirarse las Tofane, el Col di Lana, los Odle, el Piz Boè y el espléndido perfil de la Marmolada. Allí, en el mismo aparcamiento junto al Berghotel, comienza un precioso camino que se dirige a la montaña que tenemos justo enfrente. Muy pronto aparecerá un cartel indicando que a la derecha nos dirigimos a los refugios 5Torri y Scoiattoli. Quiere decir que esta ruta circular la realizaré en el sentido contrario a las aguas del reloj.

Trekking a las Cinque Torri

Comienzo la caminata con unos nubarrones oscuros amenazando la jornada. Espero que no me llueva y pueda disfrutar del paisaje. Al igual que en Seceda, el entorno que rodea este lugar es maravilloso. A las montañas y picos que se ven cercanos y también a lo lejos, se suma un color verde intenso de los prados y árboles pegados al camino. Este primer tramo, por el sendero 443, transcurre por terreno pedregoso, que puede ser peligroso si se pone a llover. No es difícil pero resultará algo resbaladizo si está mojado. Afortunadamente llegan nubes más claras y parece que el peligro de la lluvia desaparece. Poco a poco avanzo hacia mi objetivo, que ya diviso claramente mucho antes de llegar al refugio Cinque Torri. Únicamente un pequeño escollo antes de llegar, un empinado pero corto ascenso en zigzag que me deja con una vista espectacular de la Torre Grande.

Abierto sólo en verano, el refugio Cinque Torri fue inaugurado en octubre de 1904, siendo una de las estructuras históricas más antiguas de la zona. Destino codiciado por generaciones de alpinistas de todo el mundo, antes y después de la Gran Guerra. Desde el refugio, por su parte trasera, se puede llegar en pocos minutos al Museo al aire libre de la Gran Guerra, con las trincheras y los puestos de artillería de la Primera Guerra Mundial. Un recuerdo triste pero nada lejano porque lamentablemente hoy en día seguimos con conflictos bélicos que degradan cada vez más al ser humano. Un sendero, el de las trincheras, que también tiene unas vistas espectaculares. Allí me tomo más tiempo para leer algunos de los carteles que explican lo que ocurrió hace tantos años.

Un trekking espectacular

Dejo el sendero 425, llamado también Giro delle Torri, y por el Sentiero delle Trincee (Sendero de las Trincheras), salgo a un impresionante mirador desde el que se observan las 5 torres en todo su esplendor. Allí están el grupo de la Torre Grande, la Torre Romana, la Torre Latina, la Torre Cuarta y la Torre Inglesa. Un espectáculo de la naturaleza, paraíso para los escaladores de todo el mundo. La imagen de las torres de roca dolomita de Cinque Torri es todo un clásico en Dolomitas. Aunque hay mucha gente por la facilidad del acceso a este lugar, ya que se puede llegar en teleférico e incluso en automóvil (solamente los que trabajan o pernoctan en los refugios), merece mucho la pena venir a este paraje. Y os lo recomiendo al cien por cien. Una excursión muy cerca de Cortina d’Ampezzo y que no supone un gran esfuerzo físico.

Dejo tras de mí las 5 Torres, descanso en el refugio Scoiattoli, disfrutando de nuevo de las vistas. La corta aunque dura subida desde allí hasta el refugio Averau permite admirar la vertiente hacia el Passo Giau y el Val Fiorentina, caracterizados por los gigantes de la Civetta y la Marmolada. Llegado al Averau (2.416 metros), muy cansado por la última subida, me surge una duda al ver dos opciones que tengo. De frente baja una pista que llega a un cómodo sendero que sale a la carretera SP638, a la altura del Restaurante Da Aurelio. A la izquierda, un pequeño camino que se lanza en picado para luego subir por una fuerte pendiente rocosa en la ladera del Nuvolau. Elijo la más sencilla, la primera. Llego a la carretera y a unos quinientos metros está el Passo Giau, donde tengo mi coche. ¡Contento y emocionado!

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