Islandia

Círculo Dorado: Thingvellir, Geysir y Gullfoss

Con este nombre, Círculo Dorado (Golden Circle) se agrupan tres de los sitios naturales más visitados y más conocidos de Islandia. Además de su importancia y belleza, la cercanía a la capital, Reykjavik hace que sean muy accesibles para todo el mundo. Se trata del valle y la falla de Thingvellir; el valle de Haukadalur, conocido por sus géiseres; y la cascada de Gullfoss. Pero para hacerlo todo en una jornada hay que madrugar. Os recuerdo que en Islandia no hay autovías y algunas carreteras son de gravilla. Por lo que tenemos que aprovechar bien el tiempo. Así que dejamos Reykjavik con algo de pena y cogemos carretera y buen día de sol. Eso si, con una buena provisión de agua para todo el camino en el depósito de nuestra furgoneta camper.

Círculo Dorado

Círculo Dorado: Thingvellir

El valle de Thingvellir, primera parada del Círculo Dorado, es la herida abierta por la que surgió de los océanos la isla de Islandia. Este rift, es la parte elevada y visible de la dorsal Atlántica que separa las placas tectónicas norteamericana y euroasiática. De sudoeste a nordeste esta línea marca la creación continua de corteza terrestre y el desplazamiento de las dos partes de Islandia que reposan en placas distintas. Dos grupos de fallas son las más espectaculares. En primer lugar Almannagjá, al oeste de la planicie. Con una longitud de 7,7 kilómetros y una profundidad en algunas zonas de 40 metros muestra claramente la separación entre las dos placas tectónicas. La segunda línea de fallas más importante es la de Hrafnagjá. Algo más larga (11 Km.) es un poco menos profunda (máximos de 30m).

Círculo Dorado
Círculo Dorado

Bucear en el agua más pura

Silfra es una rotura de las dos placas continentales mencionadas anteriormente. Se llena constantemente de agua glacial que ha estado goteando a través de la roca de lava subterránea durante 30 años. Ese agua es tan cristalina que permite la visibilidad a más de 100 metros. Considerado como uno de los diez mejores sitios de buceo del mundo. Dicen que el agua que corre por ella es de las más puras del planeta. Otro espectáculo de la naturaleza.

¿Te gustaría bucear entre dos continentes? Atrévete a hacerlo en las aguas azules de la Silfra, en el Parque Nacional de Thingvellir. La Silfra está considerado como uno de los mejores lugares de buceo del mundo. Aquí se dividen dos placas tectónicas, la Euroasiática y la Norteamericana. Buceando entre sus aguas cristalinas, podrás descubrir los secretos mejor guardados de Islandia. Para esta excursión es imprescindible tener un Certificado PADI de buceo para traje en seco. Si lo tienes, ten en cuenta que este es uno de los lugares  que ningún aficionado al buceo se debería perder. Considerado por muchos como uno de los mejores del mundo.

Historia de Islandia

Thingvellir también es conocido por ser uno de los lugares más importantes de la historia islandesa. En el año 930 se fundó Alþingi, una de las instituciones parlamentarias más antiguas del mundo. Los Alþingi se reunían anualmente, donde el Lawspeaker recitaba la ley a todas las personas reunidas y también decidía disputas. En el año 999 o 1000, el Lawpeaker Þorgeir Ljósvetningagoði convirtió al cristianismo en la religión oficial de Islandia. Después de la conversión se dice que, al regresar de Alþingi, Þorgeir arrojó las estatuas de los antiguos dioses nórdicos a la cascada que ahora se llama Goðafoss («Cascada de los Dioses»). En este lugar histórico, se proclamó la independencia de la República de Islandia el 17 de junio de 1944.

El arroyo Öxará no es muy caudaloso pero alimenta la cascada que lleva su nombre: Öxarárfoss. Esta cascada (como la de Gullfoss, la más conocida de Islandia y que también forma parte del Círculo Dorado) se produce gracias a una profunda sima donde el río se lanza creando una fumarola de vapor de agua. El río al precipitarse en la falla de Almannagjá, provoca este bello espectáculo. Después el río desemboca en el lago Thingvallavatn, el más grande de Islandia (83 km2).

Con esto terminamos la visita a este Parque Nacional. Tenemos que parar un rato para comer, reponer fuerzas y disfrutar de todo el paisaje islandés. Ir acompañado de una personita que colabora en todo es una maravilla. Aventurera, fotógrafa, cocinera, organizada… Un lujo haber venido a este viaje con María. Después del descanso cogemos la carretera de nuevo rumbo al área geotermal de Geysir y Strokkur.

Círculo Dorado: Geysir

El valle de Haukaladur (segunda parada del Círculo Dorado), a medio camino entre el Parque Nacional de Thingvellir y las cascadas de Gullfoss, es famoso por los géiseres que brotan a intervalos regulares de las entrañas de la tierra. La zona, forma un complejo geotérmico que permite comprender por un lado el origen de la isla ya que la falla que atraviesa y divide la misma está en el origen de la actividad termal. Por otra parte, observar las instalaciones geotérmicas de Geysir nos muestra dónde reside parte de la autonomía energética de Islandia. Ciertamente las posibilidades energéticas de Islandia no se encuentran en otras regiones del mundo, pero la vía de la sostenibilidad, del aprovechamiento inteligente de la naturaleza y del turismo, puede ser un camino a imitar.

Círculo Dorado
Círculo Dorado

Aquí se halla el Geysir, que dio su nombre a todos los géiseres del planeta. En el valle de Haukadalur encontramos 6 de los mil que se han contabilizado en toda la Tierra. De ellos más de la mitad se encuentran en el Parque norteamericano de Yellowstone. Además de Geysir, hoy en día dormido durante años, el más importante y conocido es Strokkur, que emite una columna de agua y vapor ardiente cada 10 minutos. Su columna de agua puede alcanzar los 20 metros de altura. Los géiseres van evolucionando en el tiempo. Su cadencia, fuerza, altura, etc.. puede modificarse ya que las zonas son agitadas frecuentemente por movimientos y presiones telúricas. Así, es posible que en unos años no nos fijemos tanto en Strokkur y más en alguno de sus hermanos.

Círculo Dorado: Gullfoss

Que siendo Islandia un país de cascadas fascinantes sea ésta la más conocida indica que no se trata de cualquier cosa, sino de una auténtica maravilla natural. Gullfoss, también conocida como la ‘Cascada Dorada‘, está situada en el curso del río Hvítá, muy cerca de Reykjavik y es uno de los espectáculos que forman parte del Círculo Dorado, la ruta turística más popular.

La llegada a la cascada es asombrosa: desde el acceso por la parte más baja, el mismo terreno oculta el curso del río, dando la impresión de que se introduce en las profundidades de la tierra. El ruido es ensordecedor y el agua en suspensión flota hasta calar poco a poco, si es que no se ha tenido la precaución de ir con un chubasquero o ropa impermeable. Eso sí, si hay sol, el arcoíris está garantizado.

La cascada de Gullfoss se forma con tres saltos. Uno primero de once metros, un segundo de veintiún metros y un salto final, oblicuo a los anteriores de treinta dos metros que cae al cañón que encauza al río. En la actualidad es todo un símbolo, pero la cascada Gullfoss estuvo a punto de convertirse en una central eléctrica a mediados de S. XIX. Afortunadamente para todos, Islandia decidió apostar por un turismo sostenible y cuidar de su riqueza natural.

Para terminar, como siempre, os dejo la pequeña peli que hice de esta jornada. Unas imágenes espectaculares de esta ruta denominada Círculo Dorado, en la que disfrutamos del Parque Nacional de Thingvellir, Geysir y Strokkur y finalizamos en la espectacular cascada de Gullfoss. Espero que os guste, y si es así, ya sabéis, un me gusta y a suscribirse. Gracias.

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