Cala en Turqueta

Cala en Turqueta, Cala Macarella y Cala Mitjana. El trío de calas más famosas y más fotografiadas del sur de Menorca. Todas ellas una auténtica maravilla. Realmente son playas de postal y, tal vez, Cala en Turqueta es la menos frecuentada de las tres. Aunque no te hagas ilusiones, también habrá mucha gente si vas en verano. Tiene todo lo que muchos buscamos: arena blanca y fina. Está rodeada de pinos y bellos acantilados. Y posee un agua cristalina y, como su propio nombre indica, turquesa.

También al igual que a sus calas vecinas, Macarella y Mitjana, se puede llegar andando. Siempre desde Cala Galdana, eso si. Serán 6,4 kilómetros en cerca de dos horas y media. Pasamos por la senda del Camí de Cavalls, haciendo la etapa 13 de esa conocida ruta circular menorquina. Depende de la capacidad física de cada uno y de tu interés por cuidar el medio ambiente, podrás ir así o en vehículo. Si optas por la segunda opción deberás madrugar para coger sitio en el párking habilitado. Si llegas tarde tendrás que coger el autobús lanzadera en Ciutadella (línea 68).

Cala en Turqueta está rodeada de acantilados calcáreos de poca altura y los pinos llegan hasta la misma playa. Está formada por dos playitas separadas por un pequeño saliente rocoso. En la primera veremos que es más grande y que es la salida natural de un torrente. Mirando el horizonte a la derecha, hay unas rocas bastante planas donde nos podemos instalar cómodamente si lo preferimos. A la sombra del pinar del fondo de la playa encontraremos unas mesas de picnic ideales para quedarse a comer. Al otro lado de la playa grande, atravesando un pequeño pinar, encontraremos la playa pequeña, un poco más discreta y con un pequeño sistema dunar detrás suyo. A veces podemos tener la compañía de alguna visitante inesperada.

Las vistas en Cala en Turqueta son espectaculares, como en todo el sur de Menorca. La pena es la masificación en esta época del año, pero claro, poco se puede hacer ante eso. Únicamente ser conscientes de que estamos en un paraje privilegiado y que estamos en la obligación de cuidarlo y respetarlo. Sin embargo, esta cala es de las pocas a las que una persona con discapacidad física puede acceder fácilmente. Aunque falta una pasarela de madera por donde se pueda llegar a la misma orilla de la playa con la silla de ruedas.

Al final de la playa, a su izquierda, hay un paseo precioso por un magnífico pinar. Se llega a un pequeño promontorio desde el que cualquiera que se atreva puede lanzarse al agua. Hay que tener cuidado de que no haya nadie debajo, es un salto fácil pero siempre con precaución. Después de una jornada de playa estupenda, el regreso al aparcamiento puede resultar pesado. Pero con paciencia y sin mucha prisa en media hora como mucho estarás en tu coche o en el autobús. Descansando en el chiringuito que allí mismo tienen. La jornada ha terminado y puedes ir en busca de otra hermosa cala.

Para terminar os dejo con la pequeña peli de esta jornada. Espero que os guste, y si es así, ya sabes, indícalo y escribe un pequeño comentario. Y si no estás suscrito o suscrita a mi canal, ya sabes, anímate. Muchas gracias.