
Glaciar Aletsch
21 de julio de 2025
Uno de los lugares que tienes que visitar si vienes a Suiza sin duda alguna es el increíble glaciar Aletsch. Desde nuestro hotel en Interlaken hasta Fiesch son dos horas. Casi 100 kilómetros de trayecto hasta nuestro objetivo. El recorrido más largo desde Interlaken en nuestro viaje a Suiza en coche. Tomamos la A8 en Wilderswil, como todos los días, y seguimos por ella en dirección Brienz. Dejamos esta preciosa localidad a nuestra izquierda y seguimos por la carretera 6 hasta Gletsch. Allí tomamos la carretera 11 a la derecha, en dirección Brig, y muy pronto llegamos a nuestro destino. Da gusto conducir por Suiza, el paisaje que vas observando todo el rato es maravilloso. Dan ganas de pararse en cada rincón. Aquí tengo que decirte que si vas a alquilar un coche, te recomiendo DISCOVERCARS. Además de tener unas ofertas imbatibles, ayudas al mantenimiento de este blog. Muchas gracias.



Como veis en la imagen del itinerario que seguimos, vamos exactamente al otro lado del macizo del Junfgrau, al lado opuesto de donde estamos. Una vez que hemos llegado a Fiesch aparcamos en el Fieschertalstrasse 28 Parking. Allí mismo esta la estación del funicular. Para comprar los tickets tienes varias opciones y recomiendo que echéis un vistazo a la web de Aletsch Arena. Nosotros adquirimos el billete familiar, dos adultos con sus hijos de hasta 20 años, por 110CHF (118€). Es la oferta más económica, ya que si todos los que vais tenéis más edad el billete individual sale por 55CHF. Hemos de subir en dos cabinas. La primera de ellas nos lleva hasta Fiescheralp, a 2.212 metros de altitud; la segunda, hasta Eggishorm, a 2.869 metros. Luego caminando llegaremos casi hasta los tres mil metros de altitud. Espero que por arriba también este tan despejado como aquí abajo.



Dimensiones del glaciar Aletsch
Tres montañas legendarias de Suiza, Jungfrau, Mönch y Eiger, vuelcan sus nieves en la masa de hielo más gruesa y extensa de los Alpes. El glaciar Aletsch tiene 79 km2 de extensión, 20 km de longitud y 800 metros de profundidad. Desde los años 80 y a causa del cambio climático, su retroceso se ha agravado hasta llegar a perder 20 centímetros de grosor al día en verano, lo que equivale a unos 4 o 5 metros al año. Todo el conjunto del glaciar, su bosque centenario y los tres míticos picos citados anteriormente fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001. Desde el mirador Eggishorn vamos a poder contemplar la inmensa lengua del Grosse Aletschgletscher desde su inicio. Esperemos que eso sea así, porque cuando hemos tomado el segundo telecabina en Fiescheralp la cara nos ha cambiado al mirar hacia arriba. Una masa de nubes amenaza.


Llegamos al mirador de Eggishorm, a 2.869 metros de altitud. Hace frío y nos abrigamos bien. Parece que no está tan cubierto como pensábamos. Es cuestión de esperar y que el viento haga su trabajo. Pero vemos enfrente la gran masa de hielo del glaciar Aletsch. Los glaciares son gigantescas reservas de agua. 60 mil millones de metros cúbicos de agua dulce se almacenan en los glaciares suizos, 11 mil millones de los cuales se encuentran en este enorme glaciar. Si dejara de llover repentinamente en Suiza, el Gran Glaciar Aletsch seguiría proporcionando agua durante décadas. Si se derritiera por completo, ¡podríamos abastecer a cada persona del planeta con un litro de agua al día durante 4,5 años! Evidentemente, no queremos que esto ocurra. Simplemente es una comparativa para que veáis la gran cantidad de agua que tenemos ante nosotros. Es verdaderamente descomunal y asombroso.

La fuerza de un glaciar
Hasta 1970, el glaciar Mittelaletsch, que está justo en el centro de la siguiente imagen, cubierto por las nubes, estuvo conectado al Gran Glaciar Aletsch. La línea blanca que he trazado indica por tanto hasta donde llegaba el hielo. Se puede apreciar claramente el enorme retroceso que ha experimentado en tan solo 55 años. No han desaparecido las nubes del todo pero al final podemos contemplar el glaciar perfectamente. Es una auténtica maravilla. Podemos ver perfectamente dos enormes líneas negras que se adentran entre el hielo, son las dos morrenas principales. Las morrenas son acumulaciones de sedimentos y rocas formadas por la erosión del glaciar en una montaña. Siguiendo la corriente del glaciar hacia arriba, la de la izquierda se conoce como la morrena medial del Kranzberg y la de la derecha la morrena medial del Trugberg. Todo un espectáculo de la naturaleza.


El Gran Glaciar Aletsch y los famosos tres picos Jungfrau, Mönch y Eiger conforman desde 2001 el corazón de los Alpes Suizos Jungfrau-Aletsch, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Contrastes extremos caracterizan este fantástico paisaje. A pocos cientos de metros de altitud, áridos paisajes glaciares se alternan con verdes bosques, prados y pastos cultivados por el hombre, con una naturaleza prístina, y con lugares secos y cálidos en los valles con alturas heladas. Es momento de disfrutar desde las alturas de esta privilegiada visión. Y tomarnos un café calentito en la única cafetería disponible. En la terraza de la acogedora Horli-Hitta se sirven deliciosas especialidades del Valais ante un panorama que completa la experiencia del mirador Eggishorn. Sin duda alguna tenemos que agradecer el poder disfrutar de lugares como estos. Como dijo Ibn Battuta, «viajar te deja sin palabras y después te convierte en un narrador de historias».



Despidiendo al glaciar Aletsch
Dicen que la formación rocosa natural que hay alrededor del mirador es un lugar de poder único. Aquí se registraron los valores energéticos más altos del Eggishorn. La percepción de las fuerzas de la naturaleza es particularmente vívida. Si eres de los que crees en estas cosas, elige un punto de la pared que te convenga. Toca la roca o apóyate en ella. Notarás que la intensidad de la energía no es la misma en todas partes. Después, sigue disfrutando de las vistas del glaciar Aletsch y de los Alpes. Nosotros lo hemos pasado de maravilla. Al final nos ha hecho buen tiempo, aunque algo de frío, pero no ha llovido y las nubes nos permitieron ver el fabuloso paisaje. Otro glaciar que apunto en mi lista, después de los observé en la Patagonia chilena y argentina y de los que contemplé en Islandia y Groenlandia.

Es una auténtica maravilla poder disfrutar de estos rincones tan magníficos que tenemos en nuestro planeta. Insisto en que hay que dar las gracias todos los días por estar aquí y tener la suerte de visitarlos. En el inicio de este viaje perdí a un querido amigo que llevaba un año con una dura enfermedad y esas cosas te dan que pensar. Tenemos que disfrutar cada momento, hay que aprovechar cada instante. Y no estar pendiente de lo que vendrá mañana. Thomas Dreier dijo que si aprendemos a disfrutar de la vida, ahora es el momento, no mañana o el año que viene. El día de hoy debe ser siempre nuestro día más maravilloso. Y es cierto. Os dejo con una última foto para el recuerdo con Ángela, María y su madre Marián. Detrás de nosotros el imponente glaciar Aletsch.





