Sierra de Gata

La Cervigona, cascadas en Sierra de Gata

Domingo, 4 de abril de 2021

En el extremo noroeste de la provincia de Cáceres, y lindando ya con tierras portuguesas, se encuentra la sierra de Gata. Muy cerca de tierras salmantinas, allí está escondido un lugar que desde mi adolescencia y juventud me ha llamado la atención por su espectacular belleza: La Cervigona. Una excursión que desde los catorce años todos mis amigos de Hoyos hemos realizado alguna vez, incluso acampando por allí para pasar la noche. Sin duda alguna, La Cervigona era uno de esos lugares míticos que a todos nos llamaba la atención. Por lo que las caminatas desde Jevero hasta la cascada subiendo por el cauce de la rivera de Acebo eran muy habituales. Actualmente sigue teniendo ese encanto casi mágico, aunque la exuberante vegetación en otoño y primavera y el calor en verano, hacen que sea una ruta poco transitada.

El inicio de la ruta hacia La Cervigona puede hacerse desde dos lugares: Jevero, la piscina natural de Acebo; y desde la presa Prado de las Monjas. Llegar hasta la presa en coche nos evita hacer 3,5 kilómetros de más, pero la zona de aparcamiento es muy pequeña y no es plan de congestionar aquello. Los vehículos de mantenimiento y contra incendios tienen que pasar por allí. Desde el embalse hasta la cascada tenemos 2,5 kilómetros exactos, con unos metros finales complicados y muy duros para los que tienen vértigo. Ojo, no confundir el final de la ruta en la cascada, con la subida al mirador de La Cervigona. Os lo iré aclarando más adelante. Ahora os voy a ir contando este sendero paso a paso, nunca mejor dicho. Espero que os guste.

Senda Los Puentecitos de La Cervigona

Como os decía, salimos de la presa Prado de las Monjas, justo por la vereda donde están todos los carteles informativos. Para ir al mirador hay que ir por el otro lado de la presa y tomar la senda de la izquierda. También es una bonita ruta pero no es la que aquí describo. El paseo hacia la cascada ofrece un paisaje espectacular en su primer kilómetro, por donde vamos dejando atrás la cola del embalse. Estamos siguiendo el curso de la Rivera de Acebo, aguas en las que nos hemos bañado toda la vida los vecinos de Acebo, Hoyos y Perales del Puerto. Antes de que sus aguas viertan en la Rivera de Gata, para dirigirse al río Árrago, juntarse con el río Alagón en los Canchos de Ramiro y aumentar el caudal del río Tajo metros antes del puente romano de Alcántara.

Seguimos por la senda Los Puentecitos de La Cervigona, posiblemente una de las más famosas y transitadas del Camino Natural del río Rivera de Acebo. En apenas un kilómetro aparece el primer puente, un bonito paso de madera por el que cruzamos el río, con bastante agua en esta época del año y con unas pozas que invitan al chapuzón cuando aprieta el calor. La pena es que lo tienen bastante deteriorado y hay que pasar con mucho cuidado. A los pocos metros vemos el segundo puentecito. Tras pasar las dos primeras pasarelas de madera, la senda continúa por el fondo del valle remontándolo por la orilla izquierda del río Rivera de Acebo. La senda nos introduce en un paisaje de valles donde predominan las encinas y madroños. La mezcla de colores y el sonido del agua a nuestra izquierda nos hace disfrutar de un paseo encantador.

La Cervigona cada vez más cerca

Acompañados en todo momento de la visual del río y su bosque de ribera, podemos disfrutar de una gran riqueza de sensaciones ligadas a los cursos de agua típicos de las gargantas serranas. Tras cruzar la tercera pasarela de madera nos encontramos por primera vez con la visual de la cascada de La Cervigona. Encajada en los exquisitos grauváquicos (la grauvaca es una roca detrítica formada por la consolidación de los minerales que resultan de la disgregación del granito) del paraje de Las Cabezadas de La Cervigona. Desde allí se descuelga la torrentera principal, impresionante y terrorífica desde su cima, con 62 metros de altura totalmente perpendiculares a la roca. Este salto es el principal de una sucesión de saltos de agua que salvan 200 metros de desnivel. Hay que avisar que debido a las dificultades del terreno, la senda no llega a la cascada, siguiendo monte a través.

Finalmente, tras pasar la cuarta y última de las pasarelas, llegamos a la Fábrica de la Luz, el sueño de Pedro Comerón y el señor Godinho. Con escasos medios domesticaron las aguas para abastecer de electricidad a la comarca durante la mayor parte del siglo XX. El 17 de junio de 1911 se constituyó la «Hidroeléctrica La Cervigona S.A.», con un capital social de 250.000 pesetas y sede social en la población de Hoyos. El objetivo fue la construcción y explotación de la central eléctrica a fin de proporcionar suministro eléctrico a los pueblos de Acebo, Hoyos, Villasbuenas de Gata, Perales del Puerto, Cilleros, Villamiel, San Martín de Trevejo y Eljas. Dejó de funcionar en 1985. Cabe destacar la participación de ciudadanos de Hoyos en este proyecto, como Casto Marín de la Calle (con traje más claro), en las fotos de la época con los curas de Villamiel y Hoyos.

Disfrutando de La Cervigona

Una vez llegas a la fábrica de luz tienes dos opciones. Una, la que seguimos nosotros, continuar monte a través hacia la base de la cascada. Otra, mucho más dura, subir siguiendo el tubo que veis en las imágenes, ladera arriba, para ver la cascada desde la cima. Cada uno decide la que más le apetezca. En mi opinión es más bonito y más divertido acercarse a la cascada por abajo. Sigues disfrutando de las aguas del río mucho más cerca y todo el rato vas por la sombra. Distintas pozas te invitan al baño, incluso en los meses de verano. Debes tener mucho cuidado porque el terreno se vuelve mucho más abrupto y los últimos metros son peligrosos. La cascada alcanza sus momentos de mayor esplendor durante las estaciones de otoño y principios de invierno. Guarda tus mejores imágenes en esta tarjeta, pincha y podrás adquirirla a buen precio.

Pasada la fábrica de la luz y a unos cien metros de nuestro objetivo se encuentra la parte más peligrosa de esta senda. Es «la librería«. Una subida de roca granítica con mucho desnivel apta solamente para senderistas atrevidos y amantes de la montaña. Desaconsejable para niños pequeños y personas mayores, ya que debes utilizar brazos y piernas para trepar este tramo. Además, la bajada hacia la cascada tiene un pequeño sendero de piedra arenisca, estrecho y resbaladizo. En las imágenes se aprecia muy bien la dificultad de esta parte. Todo esfuerzo tiene su premio y al llegar arriba ya tienes una imagen espectacular de la base de la cascada. La recompensa es absoluta. Realmente te quedas impresionado de lo que tienes ante tus ojos. En un rincón perdido de la sierra de Gata, oculta entre las rocas, tienes el último salto de agua de La Cervigona.

El final de la aventura

Pero, como ya he comentado más arriba, este es el último salto de agua de una sucesión de varios saltos de agua. Todos espectaculares pero no todos tan accesibles. Ahora toca disfrutar del momento, del sonido de la cascada y del rumor del viento. Sentarte en una roca y mojarte la cara con ese agua fresca y cristalina. Si has sido un caminante intrépido y atrevido y has tenido cuidado al subir por «la librería» ahora toca relajarse. Los sonidos de la naturaleza tienen esa virtud. Los sonidos de la naturaleza tienen un poder catártico en nuestro organismo. Es como un regreso a nuestros orígenes, una vía de escape, un canal que nos centra y nos libera a la vez. Momento para disfrutar en compañía o para disfrutar en solitario. Tomar unas imágenes para el recuerdo y descansar tranquilamente en esta especie de oasis.

Termino este artículo con unas imágenes aéreas de la parte superior de La Cervigona. Unas imágenes espectaculares que hablan por si solas de la belleza de este paraje escondido de la sierra de Gata. Os recomiendo que hagáis una visita a este maravilloso lugar. Mucha gente me ha comentado que ha intentado llegar allí y no lo ha conseguido. Eso forma parte también de la magia que caracteriza a La Cervigona. Aquí debajo os dejo la ubicación exacta de la cascada en Google Maps. Si os ha gustado el artículo podéis dejar un comentario que será respondido. Al final de todo, como siempre, os dejo también el enlace del vídeo que he subido en mi canal de Youtube. Se agradece igualmente que aportéis un comentario Y si os gusta, suscribirse. A disfrutar de las cascadas de La Cervigona. Más abajo dejo información sobre un alojamiento con encanto.

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“Nunca midas la altura de una montaña hasta que no hayas llegado a la cumbre. Entonces verás que no era tan alta como pensabas.” – John Lubbock.

Si estás buscando un alojamiento rural para disfrutar de unos días en estos maravillosos paisajes de la sierra de Gata aquí tienes uno espectacular. Casa rural «El Cuarto Valle». En pleno valle del Jálama se encuentra esta acogedora casa rural que cuenta con 4 habitaciones dobles. Se encuentra situada al lado de las piscinas naturales de Hoyos y a 5 km de las piscinas de Acebo. Podrás disfrutar de los maravillosos parajes naturales de la sierra de Gata repletos de bosques, olivos y viñedos. Hay que destacar que es una zona en la que se producen vinos de gran calidad. También a escasos kilómetros podrás visitar el castillo de Trevejo del siglo XII, en estado ruinoso pero gran belleza medieval. Para contactar y reservar llama a Miguel Valiente, al número de teléfono 620931221.

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