Las Hurdes

El chorro de la Meancera en El Gasco

Jueves, 26 de abril de 2018

Vuelvo a la carretera y me dirijo al norte, regreso a la EX-204 y tomo dirección hacia Pinofranqueado, paso por Caminomorisco, Cambroncino, Vegas de Coria, Nuñomoral y más pueblos hasta llegar a El Gasco, en pleno corazón de Las Hurdes. Pinchando en el mapa de abajo te lleva a Google Maps para que llegues allí sin pérdida. Vamos a disfrutar del chorro de la Meancera, en El Gasco.

En pleno corazón del macizo montañoso de Las Hurdes, se encuentra Nuñomoral, municipio al que pertenece El Gasco. A las afueras de esta alquería es donde podemos observar esta maravilla de la naturaleza que es el Chorro de la Meancera. Se trata de un salto de agua en varios escalones con una caída de cien metros. Realmente impresionante. Para llegar allí puedes hacer la ruta del Chorro de la Meancera. Que sale de la plaza de El Gasco y recorre 3 km hasta el salto, en un recorrido sin gran dificultad. Cuando llegues al chorro, siguiendo este camino podrás acceder a la misma base de la cascada, colándote por la pequeña garganta que forma el arroyo de la Meancera. Si puedes, dicen que esta ruta es mucho más bonita si se hace en los meses de lluvia, porque la cascada lleva más agua.

El chorro de la Meancera

El Gasco tiene apenas 150 habitantes, la carretera que nos lleva hasta este pueblo termina allí mismo. Os aconsejo visitar el Centro de Interpretación de la Casa Hurdana. Una reconstrucción tanto por fuera como por dentro de la vivienda típica de Hurdes. Y después a caminar por una ruta sencilla, corta y accesible para todo el mundo. Buena parte de la ruta está acondicionada y se puede realizar en familia, con niños. Lamentablemente no para aquellos que vayan en silla de ruedas. Por esta zona hay poca cobertura, así que olvídate de tu móvil y a la mochila. Eso si, ponle una buena protección, como la que viene aquí debajo.

Esta ruta se puede hacer en cualquier época del año, pero es recomendable en primaveraverano y otoño, ya que en la parte más fría del invierno puede resultar un poco peligrosa. La pega del verano, aparte del calor, es que el chorro del agua puede ser muy escaso. La ruta, como digo más arriba,  tiene una dificultad baja pero hay tramos en los que hay que cruzar el arroyo y otros transcurren entre rocas y cantos. Como siempre digo en estos casos, el sentido común y la prudencia son los mejores consejeros para evitar una torcedura de tobillo o una caída. La cascada no es visible durante el recorrido. Al estar escondida, sólo cuando estamos prácticamente a unas decenas de metros, nos sorprende el sonido del agua y la vista del impresionante salto de agua.

Disfrutando de la Meancera

Ninguna foto puede reflejar la belleza y lo espectacular del chorro de la Meancera y el entorno en el que se encuentra. Es una experiencia maravillosa. El caudal de agua del chorro dependerá de la época en que la visitemos. Lo ideal es realizar la visita después de una temporada de lluvias en la zona, para verla en todo su esplendor. Por eso he aprovechado yo estos días de calma después de tanta lluvia y podéis ver la cantidad de agua que cae. El viento forma a veces una cortina de lluvia fina que da lugar a efectos de luz y arcoiris. Pero todo se ve mejor en la pequeña peli que hice de esta ruta, os la dejo después de las últimas fotos.

La escasez de suelos en estos terrenos rocosos dificulta el desarrollo de la vegetación, aunque en muchas zonas también están acompañadas de madroños, brezos y enebros. Al competir por la luz, encinas y madroños concentran sus ramas y hojas en la parte superior de sus copas, dando lugar a “bosques huecos”, permitiendo ver las rocas del suelo cubiertas de musgos y líquenes bajo los árboles.

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