Patagonia

Viaje a la Patagonia

Esta entrada es la introducción a mi viaje a la Patagonia. Podéis ver toda la información en las pestañas de Chile y Argentina en la web. Uno de los viajes que llevaba soñando toda la vida está a punto de comenzar. La Patagonia chilena y argentina era uno de mis objetivos desde hacía tiempo. Y tenía que hacerlo. La entrada va a ser por Chile (los vuelos a Argentina y dentro de Argentina son mucho más caros) con un vuelo desde Madrid de algo más de 13 horas hasta la capital, Santiago de Chile. Para luego coger allí mismo otro avión que me llevará hacia el sur. Concretamente hasta la localidad de Punta Arenas (en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena). Donde enlazaré con un autobús que me trasladará a Puerto Natales, el punto de entrada al Parque Nacional de Torres del Paine.

El avión de Madrid sale puntual a las 23,55 y con una previsión de 13 horas y 40 minutos llega a la capital chilena a las 09,35 hora local, al aeropuerto Comodoro Arturo Merino Benítez. El vuelo es perfecto (gracias a Latam). Tengo que decir que es la primera vez que salgo de Europa y cruzo el charco, el Océano Atlántico, y estoy verdaderamente emocionado. Los vuelos, como siempre, los busqué a través de la famosa web skyscanner. A través de la operadora eDreams, pude obtener un buen precio (nada fuera del otro mundo). Todo resultó muy bien, tanto a la ida como a la vuelta.

Uno de los momentos más emocionantes, sin duda, fue cuando atravesamos los Andes, poco antes de aterrizar en la capital de Chile. Realmente espectacular. La cordillera de los Andes, o simplemente los Andes, es un sistema montañoso de Sudamérica, la cordillera más larga de las tierras emergidas, y la segunda más alta del mundo después del Himalaya. No se conoce con precisión el origen de su nombre, aunque se suponen varias posibilidades; una de las más aceptadas es que “Andes” proviene del quechua anti, que significa “cresta elevada”, o “este”. Otros sugieren que se deriva de Antisuyo, una de las cuatro regiones del imperio inca. Tiene una longitud de norte a sur de aproximadamente 7.000 kilómetros, una anchura de entre 200 a 700 kilómetros y una elevación de 6.962 metros (la altitud máxima del Aconcagua).

Una vez aterrizado en Santiago de Chile hay que salir de la terminal de vuelos internacionales y pasar a la de vuelos nacionales. De nuevo los aburridos pero inevitables controles y sellado de pasaporte.  Además, hay que rellenar el formulario que te entregan en el avión para declarar bajo juramento si trasladas productos, partes y/o subproductos de origen animal y/o vegetal (que no tengan carácter de carga comercial) sin importar su cantidad o tiempo desde que lo obtuviste.

Hay que declarar todo cuando vas de viaje a la Patagonia.

A continuación, y ya en el control policial, te dan la tarjeta única migratoria, que te van a solicitar en la mayoría de los alojamientos en los que estés y que te van a retirar en cuanto salgas del país. Muy recomendable llevarla siempre junto al pasaporte, y que no se te pierda.

Lleva contigo siempre la tarjeta migratoria en tu viaje a la Patagonia.

Realizados todos los trámites toca buscar el vuelo que me llevará hasta Punta Arenas, al sur de Chile, en unas tres horas y media. En esta ocasión con la compañía SKY, muy puntual y con un trayecto espectacular. Por encima todo el viaje de la cordillera andina. Salimos de Santiago de Chile a las 11,50 y se aterrizó en Punta Arenas a las 15,15.

Segundo vuelo en mi viaje a la Patagonia.

Las vistas de la capital chilena desde el avión son sencillamente espectaculares. Una enorme ciudad se despliega como un gran manto hacia las montañas. Santiago de Chile, o simplemente Santiago, es la capital y principal ciudad de Chile, además de una de las metrópolis más importantes de Sudamérica. La ciudad, fundada en 1541 como Santiago de Nueva Extremadura por el (curiosamente) extremeño Pedro de Valdivia, representa el corazón de Chile desde su época colonial. Y como tal ha evolucionado con el tiempo, convirtiéndose en una gigantesca ciudad con el mayor desarrollo humano del país. En esta ciudad, que supera los 5.400.000 habitantes, se concentra el poder político y económico. Además de ser la principal puerta de entrada para los turistas de origen extranjero. Se ubica en el medio de un valle custodiado por las cumbres andinas y atravesado por el río Maipo y su afluente, el río Mapocho.

Sobrevolar los Andes ya es de por si una auténtica maravilla pero si encima durante el vuelo observas algunos de los objetivos que llevas preparados… Entonces ya es algo espectacular. En la primera imagen (de las de abajo) se aprecia claramente el Parque Nacional de los Glaciares; en la segunda y en la tercera, El Chaltén (o cerro Fitz Roy) con el lago Viedma y el enorme glaciar del mismo nombre; y en la cuarta y última imagen se observa el glaciar Upsala. Impresionante pensar que en unos días estaré caminando por ahí abajo.

Una vez aterrizado el avión y con el equipaje en mi poder, es hora de celebrar la llegada al sur del continente americano con una cerveza cuyo nombre es muy apropiado. Recordad aquí que no quise facturar ninguna maleta, puesto que con la mochila grande (una capacidad de 40 litros) y otra mochila más pequeña de mano, sin duda tendré más que suficiente para moverme estos días. #miscervezasporahí

Mientras espero al autobús de Bus-Sur para trasladarme a Puerto Natales, salgo a respirar el aire de estas latitudes. Me encuentro con algo que va a ser mi compañía durante todos estos días: viento, mucho viento. Y pienso en la casi coincidencia de mi nombre con mi segundo apellido y el nombre del aeropuerto: Carlos Ibáñez, Carlos Bañeza. Una tontería.

Recién llegado a la Patagonia.

Para terminar y, como siempre, os dejo con un pequeño vídeo de lo vivido en este trayecto de ida a la Patagonia. Espero que os guste y si es así házmelo saber y suscríbete a mi canal. Gracias. La aventura acaba de comenzar.

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