Senda Pirenaica Etapa 5: Hiriberri – Ochagavía

Senda Pirenaica. Etapa 5.
Senda Pirenaica. Etapa 5

Viernes, 20 de julio de 2018

Una nueva jornada en la Senda Pirenaica, etapa 5 en la que no veo el azul del cielo. Atrás dejo la Casa Rural Aguerre. Me dirijo a la parte alta del pueblo. Donde sale una senda en dirección norte, entre prados, hacia la sierra de Berrendi. Justo antes de incorporarme a un camino paso un abrevadero. Lo sigo a la derecha hasta donde acaba para dar paso a un sendero que asciende. La tranquilidad es inmensa. A pesar del respeto que te infunde el paseo en solitario. Año tras año, si frecuentas la ruta, verás que muchas personas van solas. Así que, si estás en un momento de tu vida en el que el cuerpo te pide la soledad del caminar jornada tras jornada con tus pensamientos, te animo a que lo hagas, pero que te prepares de la manera adecuada y no asumas riesgos innecesarios.

Senda Pirenaica. Etapa 5

Cerca, a la izquierda, queda la cima de Berrendi (1351m). El GR11 gira a la derecha y sigue entre el bosque. Próximo al borde de la sierra. La niebla tiene todo cubierto. En la zona con más vegetación me empapo los pies. No se ve más allá de 50 metros. Es una pena. Las vistas desde allí arriba deben ser espectaculares. Después del Portillo de Martxate la senda sale a terreno despejado, donde se enlaza con una pista que me lleva al Paso Tapla (1.367m). Atravesado por una pequeña carretera que une Ochagavía con las Casas de Irati. Es una pena que el cielo esté cubierto de nubes. Debe ser un paisaje increíble todo esto con el azul del cielo en el horizonte. Pero es lo que tiene pasear por el Pirineo navarro, nunca sabes qué tiempo puedes encontrarte.

Senda Pirenaica. Etapa 5

Empapado bajo la niebla en la Senda Pirenaica Etapa 5

Realmente no ha habido lluvia. Pero la niebla ha sido muy espesa. Durante más de 14 kilómetros andar ha sido muy duro. Los pies totalmente mojados. Era absurdo cambiarme porque volvía a mojarme. El paso por densas zonas de helecho fue lo peor. El rocío de las hojas me empapaba completamente. Menos mal a la ropa impermeable. Pero llega un momento en el que ya te da igual. Mientras que nada duela, hay que seguir adelante. Ya aparecerá el sol. Estar solo aumenta el riesgo, pero si la preparación es la adecuada, la experiencia estará acorde a la ruta. Por supuesto, siempre hay que seguir ciertos consejos que te den las personas que saben de esto, para que podamos tener más o menos control sobre ese riesgo que poner encontrar. 

Senda Pirenaica Etapa 5

La senda sube hacia Idorrokia (1.492m), lo deja a la izquierda. Sigue por la parte alta de la sierra de Abodi, entre prados, hasta el vértice geodésico de Abodi Occidental o Harrizabala (1.496m). Lo dejo atrás y continúo hasta el Paso de las Alforjas (1.440m). Allí me encuentro con grupo de chavales. Media docena de inexpertos senderistas. Sin GPS, sin ropa adecuada y sin conocimiento del terreno. Por la tarde me entero de que tuvieron que salir a buscarles desde Hiriberri. Se habían perdido. En la montaña, cualquier prevención es poca. El diseño de las etapas (intentando siempre llegar en cada jornada a un lugar con servicios) y distintas alternativas tecnológicas permiten en un momento dado comunicarse y minimizar cualquier riesgo, bien frente a un accidente o cualquier contratiempo. En muchas etapas estamos en terreno más o menos inseguro y con una climatología cambiante.

Senda Pirenaica Etapa 5

Por fin aparece el sol Senda Pirenaica Etapa 5

El GR11 abandona la parte alta de la sierra. Ahora desciendo por terreno herboso, a media ladera, por la vertiente sur de la sierra. La niebla va quedando atrás y empieza a despejarse el horizonte. Una alegría sobre todo para la vista. Y también un poco de tranquilidad al ver perfectamente el itinerario. El senderillo discurre sobre el límite del bosque. Hasta que al llegar a un cordal gira al sur y desciende de manera rotunda en busca de una pista. La sigo a la izquierda (E), aunque no tardo en abandonarla. Para bajar por sendas hasta dar con otra pista que sigo en dirección sur, subida, por una loma que se prolonga hasta el santuario de Muskilda. Antes atravieso la carretera que sube desde Ochagavía. A estas alturas ya estoy extenuado. Guarda tus mejores imágenes en esta tarjeta, pincha y podrás adquirirla a buen precio.

Merece la pena una parada en este santuario. La tradición cuenta que un buen día, en el lugar donde se levanta la ermita, un pastor del pueblo encontró la imagen de la Virgen. Nuestra Señora de Muskilda es la patrona del valle de Salazar, que manifiesta su devoción con una tradicional romería cada 8 de septiembre. La romería sigue una vieja liturgia llena de simbolismo, con los “danzantes de Muskilda” constituidos por ocho bailarines y un personaje llamado el “Bobo”. Disfruto de las vistas desde aquí y, tras tomar un pequeño respiro antes de afrontar la corta pero muy empinada bajada hasta Ochagavía, prosigo camino. Terreno muy pedregoso que después de la dura etapa de hoy termina por destrozarme las piernas. Mi deseo es llegar lo antes posible al Hostal Orialde, donde pernoctaré hoy (55€, desayuno incluido). Ya veremos si mañana puedo seguir.

Senda Pirenaica. Etapa 5

La primera lesión en esta Senda Pirenaica

Como digo anteriormente, la tremenda bajada hasta Ochagavía me deja muy tocado. Y el error de sentarme a comer nada más llegar sin estirar ni recuperar, me deja la pierna derecha dañada. El pequeño músculo que tenemos detrás de la rodilla ha dicho basta, es el poplíteo. La tarde la paso en reposo y con hielo. Me pienso en hacer la etapa de mañana o descansar en Isaba. Espero acontecimientos. Mira que tenía bien claro que después de completar las sesiones de entrenamiento aeróbico y de resistencia, debes tomarte el tiempo para estirar completamente tu cuerpo. Lo tenía completamente interiorizado y es algo que he realizado siempre. Estiramientos estáticos de cada una de estas áreas del cuerpo: isquiotibiales, cuádriceps, caderas y pantorrillas. Pero el hambre al llegar a Ochagavia pudo más y al decirme en el hostal que cerraban el comedor en cinco minutos… Imperdonable de todas formas.

Una lesión en el poplíteo suele referirse a la tendinitis del poplíteo, una inflamación del tendón o músculo de la parte posterior de la rodilla que causa dolor, rigidez e inflamación. El tratamiento incluye reposo, hielo, estiramientos y fisioterapia para fortalecer la zona. Ya veremos. Deciros que a día de hoy, cuando reviso esta entrada, en septiembre de 2025 (7 años después) todavía tengo esas molestias cuando meto mucha caña a las piernas. Para terminar, y como siempre, os dejo el pequeño vídeo de la jornada de hoy, Senda Pirenaica etapa 5. La más dura de momento en esta senda pirenaica. Hay que decir que tanto la Etapa 3 como la Etapa 4, han sido duras por lo largas que fueron. La jornada de hoy, un poco más corta, ha tenido la dureza de la climatología. Me hace pensar si mañana tomaré la salida o no. Veremos.

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