Senda Pirenaica. Etapa 6: Ochagavía – Isaba


Sábado, 21 de julio de 2018
Afortunadamente ayer por la tarde me encontré con un fisio. Me dio algunos consejos de qué hacer con mi lesión del poplíteo. Y, después de mucho pensarlo, me salto esta etapa. Por lo que descanso otro día. Después de la durísima Etapa 5 de ayer. Siempre, en la montaña, es mejor prevenir que curar. Aunque pongo la Senda Pirenaica etapa 6 aquí, para seguir un orden cronológico, realmente la hice en agosto. Cuando volví a los Pirineos para hacer las dos etapas que me salté por prevención. No me quedé en Ochagavía porque tenía todos los alojamientos reservados para cada noche y no podía cambiarlos. Así que tuve que trasladarme hasta Isaba en taxi. Allí estuve descansando toda la jornada para ver si el desgaste del poplíteo se recuperaba y podía continuar al día siguiente hasta la Selva de Oza. Y eso fue lo que ocurrió.

Comienzo por tanto la sexta etapa de esta travesía pirenaica, madrugando como siempre. Sintiendo esa sensación de paz y tranquilidad que se percibe por las mañanas en todos los pueblos navarros de los Pirineos. Sigo hacia arriba la calle junto al río Anduña. Se pasa por un antiguo edificio con un cartel que pone «estación patatera» (muy cerquita de donde cené anoche) y dejo la hermosa localidad de Ochagavía. A la derecha sale una pista que sin pérdida asciende entre pinares y bojes a la parte alta del monte. A 2,8 kms pasamos una zona de campos junto a la borda de Juanxeberradre. Una borda es una construcción rural tradicional, común en regiones montañosas de la cordillera de los Pirineos. Se usa principalmente para resguardar el ganado y para almacenar alimentos y aperos agrícolas. Estas edificaciones suelen ser de piedra y madera, con tejados de pizarra o tablilla.

Etapa muy tranquila y muy cómoda
La pista continua por la divisoria. En algunos puntos las vista hacia Abodi y la sierra de Berrendi son fabulosas. Hay que recordar que en la anterior etapa pasé por esas zonas con una niebla muy espesa y no pude disfrutar del paisaje. La verdad que las nubes hicieron que me perdiera unas vistas espectaculares. Qué le vamos a hacer. También se puede observar el santuario de Nuestra Señora de Muskilda, que tan dura bajada tuvo al final de la anterior etapa. Dejamos un desvío a la izquierda y otro a la derecha que baja a Ezkaroz, antes de pasar por una curva en herradura en la que queda a la izquierda un refugio precario. Sigo en la Senda Pirenaica etapa 6. Una etapa muy cómoda, sin mucho desnivel y exenta de un gran esfuerzo. Necesitaba alguna jornada así para recuperar las maltrechas piernas y darme un poco de ánimo.
La pista se cruza con otra que desde el puerto de Laza, al norte, se dirige a Vidángoz, al sur. Al poco salgo a un claro del bosque -la panorámica sobre el Pirineo es espectacular- y paso junto a la balsa de Lakuaga (12,5 kms). Dos kilómetros más tarde aparece un cruce, en el que seguiré de frente. Justo después parte un camino a la derecha por el que se sube a Kakueta (1.583m). Las vistas todo el rato son espectaculares y la calma que producen estas imágenes hace que el paseo sea un recorrido maravilloso. De nuevo el calzado que llevo es fundamental a la hora de no sufrir con los pies, lo más importante a la hora de hacer cualquier etapa de senderismo. Por lo menos en mi caso, tengo unos pies que tienen que ser muy delicados porque no me vale cualquier calzado de montaña.
Una dura bajada por el hayedo
Continúo un kilómetro por la pista hasta el collado de Millingrate Kakueta (1.356m), donde se abandona en una curva de herradura. Seguiré el cordal al este por terreno despejado, siguiendo las rodadas de los todoterrenos, hasta el collado de Saitsederra (1.360m). A veces, cuando he coincidido con un vehículo de esos, y marchaba exhausto por el sendero, hubiera agradecido que me ahorrara unos cuantos kilómetros. La senda se introduce de nuevo en el bosque donde comienza una empinada bajada entre el hayedo. Hasta este momento la jornada de hoy, esta Senda Pirenaica etapa 6, ha sido muy cómoda. Muy sencilla. Más bien un paseo. De nuevo me encuentro con una bella pero desagradable bajada, como en la etapa anterior. Menos mal que en esta ocasión la lesión del poplíteo parece que es un mero recuerdo, o eso creo yo. Ya veremos en los próximos días si es así.

Bajada que me recuerda a la de la etapa anterior de Muskilda y que me dejará también en otro santuario, en la ermita de Idoia (834m). Un agradable camino entre el bosque conduce a Isaba. Donde llego no muy cansado en esta jornada para pernoctar en el Hotel-Apartamentos Isaba (alojamiento solamente por 74€). Wifi, como en casi todos los alojamientos en Navarra, horrorosa. Revisando esta entrada en septiembre de 2025 espero que esto ya sea un mero recuerdo, con los avances en conectividad que tenemos en nuestro país. Este pequeño pueblo del pirineo navarro es también una auténtica belleza. Rodeado de casitas de piedra muy bien preparadas para el invierno, respira naturaleza por sus cuatro puntos cardinales. Os dejo aquí la pequeña peli de la jornada de hoy. Espero que os guste y que pongáis algún comentario. También os podéis suscribir a mi canal de Youtube. GRACIAS.




