Senda Pirenaica. Etapa 30: Puigcerdá – Planoles

Senda Pirenaica. Etapa 30

Senda Pirenaica. Etapa 30

Senda Pirenaica. Etapa 30

Jueves, 18 de agosto de 2022

De nuevo en los Pirineos en este precioso verano de 2022, después de dos largos veranos marcados por la pandemia del COVID. Regreso a mi Senda Pirenaica con esta etapa 30. Estoy en Puigcerdá, enfrente de la estación del ferrocarril, y he dormido en el Hostal L’Estació, donde no tengo desayuno (48,66€ solamente el alojamiento). Aunque tengo un bar en la esquina que abre muy prontito y por 6€ me meto para el cuerpo un calentito café con leche con croissant y zumo de naranja. Si, algo caro, pero es el único sitio abierto. Enseguida tomo la carrer de l’Estació y llego a la avenida de Cataluña, para desembocar en la rotonda del Hockey Hielo, ya en la N-152. Rodeo la bonita rotonda con la palabra Puigcerdà escrita en su seto. Y sigo el camino de Agé para tomar la calle Puigcderdá, que me llevará a Vilallovent.

Llego enseguida al pequeño pueblecito de Age, el cual podemos atravesar por en medio o dejarlo a nuestra izquierda. Opto por la segunda opción porque realmente no hay nada interesante que destacar para visitar a estas horas. Las vistas, que es lo más apreciable de estas localidades a pie de carretera, las tengo en cualquier dirección en la que mire. A pocos metros me encuentro con la carretera de Vilallovent que es la que tengo que seguir. Continúo por el asfalto, que ya me hartó en la jornada anterior, la etapa 29 de la Senda Pirenaica. Vilallovent es otro pueblecito con muy pocas casas y nadie por las calles. Apenas entro en el casco urbano, lo dejo a mi izquierda también y sigo por una pista de cemento. Echo una vista para atrás y diviso Puigcerdà y parte del final de la etapa anterior. Unas vistas espectaculares.

Buen tiempo en esta etapa 30 de la Senda Pirenaica

Me voy despidiendo ya de la Cerdanya y asciendo suavemente por una pista de tierra. Llevo una hora de caminata y voy muy bien, además de que el tiempo parece que va a ser bueno en la jornada de hoy. A pesar de que ayer llovió muchísimo por esta zona. Enseguida dejo la pista que llevaba y tomo un sendero a la izquierda, que sigo todo el rato adentrándome en un bosque de pinos que es una auténtica maravilla. Paralelo todo el trayecto a la frontera con Francia y en dirección al refugio de Vilallovent (pero sin pasar por él) camino por esta etapa 30 de mi Senda Pirenaica. En un par de horas más y siguiendo buena parte del camino del Coll Marcer, llego a una zona de rasos, llamados de la Basseta, donde termina la pista y donde en un pequeño alto diviso el mojón fronterizo 500.

Senda Pirenaica. Etapa 30
Estación de esquí de La Molina al fondo a la derecha
Senda Pirenaica. Etapa 30

Senda Pirenaica. Etapa 30
Mojón 500

Parece que las nubes acechan y me rodean por varias direcciones. Incluso escucho algún trueno amenazador bastante a lo lejos. Dejo esa zona de rasos, no muy bien señalizada, y que con niebla o lluvia debe ser difícil de atravesar. Ahora me dirijo hacia el sureste y tomo una pista que comienza a unos doscientos metros, en el borde de los árboles. Sigo por ella entre bosque pegados a la frontera por un buen trecho. Voy pisando suelo español y a mi izquierda, a un par de metros, está Francia. Tres kilómetros y medio después llego al coll de la Creu de Meians, el punto más alto de la jornada de hoy. Exactamente estoy a 1.990 metros de altitud. En un lugar con unas vistas espectaculares, como podéis ver arriba, en la imagen de cabecera de esta entrada.

Senda Pirenaica. Etapa 30

Dòrria, el pueblo más alto de Cataluña

Después de un pequeño descanso en la Creu de Meians, adonde he tardado en llegar cuatro horas desde Puigcerdà, regreso a la senda. Ahora todo es bajar hacia Planoles y por un terreno cómodo y sin dificultad, por lo que acelero la marcha. Más por temor a que se acerquen los negros nubarrones que veo en la distancia que por prisa, que no llevo ninguna. Las vistas son fabulosas y puedo comprobar que por la parte de abajo transcurre la N-260, más conocida como Eje Pirenaico. Conocida como la Ruta 66 de los Pirineos por los amantes de las motos, comunica Portbou con Sabiñánigo, en un itinerario espectacular. Poco a poco me voy acercando a un pequeño pueblo que es un lugar significativo de Cataluña, puesto que es su localidad de mayor altitud. Me refiero a Dòrria. Estoy ya en el Ripollés, una de las comarcas catalanas con más historia.

Dòrria

Dejo atrás el bucólico pueblo de Dòrria, donde no hay ni tiendas ni bares donde poder comprar o tomar algo, y sigo descendiendo hacia el camping de Planoles. Punto señalado como el final de esta larga etapa. Quedan todavía unos seis kilómetros hasta allí, por lo que hay que hacer una pequeña parada para reponer fuerzas. Parece que al final las nubes me han respetado y las tormentas pasan de largo. Voy llegando al final de esta etapa 30 de la Senda Pirenaica. Llego al camping Can Fosses, pero todavía me quedan un par de kilómetros hasta mi alojamiento. Me quedo en el Hotel Restaurant Can Cruells, apartado también de lo que es el centro de la localidad de Planoles. El acceso sólo es por carretera y el tramo de la mencionada anteriormente N-260 es muy peligroso. Todavía puedo comer algo en su restaurante. Después, a descansar.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *