Etapa 3: Zubiri – Pamplona

miércoles, 20 de julio de 2016

Zubiri (el pueblo del puente en euskera) es la capital del valle. Su nombre se relaciona con el puente gótico denominado «de la rabia». Existía la creencia de que los animales que daban una vuelta alrededor de los estribos del mismo sanaban de tal enfermedad. Dicen también que en uno de esos pilares del puente se encuentran enterradas las reliquias de Santa Quiteria. Además, algunos aseguran que podría tratarse del mítico «Puente del Paraíso». Salgo de Zubiri bien tempranito y cruzando el emblemático puente de la Rabia tomo de nuevo la senda jacobea. Tras rodear una enorme fábrica a la salida del pueblo, me dirijo a Ilarratz. A los 5 kilómetros llego a Larrasoaña, pueblo en el que algunos peregrinos terminaron la etapa de ayer.

Ahora atravieso el río Arga por el puente de los Bandidos, el nombre es muy descriptivo. Parece ser que era un lugar ideal para que los bandidos aprovecharan la ocasión de asaltar a los incautos peregrinos o comerciantes. Partiendo del puente, siempre por la margen izquierda del río Arga, una carreterita nos lleva, en subida, hasta Akerreta. En el pueblo cogemos una senda adornada de setos, siguiendo la cual cruzaremos otra carretera de acceso a la localidad. El camino se interna en un pinar de pino silvestre. Luego desciende por un tramo de camino empedrado, hasta la orilla del río Arga. La vereda, estrecha pero agradable, nos lleva hasta la localidad de Zuriain, a la que llegamos tras cruzar el río por un puente.

Avanzo hacia la capital navarra y las poblaciones que me encuentro son cada vez más grandes: Villava, Burlada… Salvamos la Ronda Este (carretera de circunvalación de Pamplona) por una pista paralela a esta vía bordeamos el monte Miravalles. Desde el punto más alto, una carreterita baja directamente hasta la ermita de la Trinidad de Arre, a la que llegamos tras cruzar el río Ultzama.

El camino recorre la calle Mayor de Villava. Continúa por Burlada hasta cruzar la N-121 y sigue por el «Camino de Burlada», con paseo arbolado al principio y luego por la acera junto a la estrecha carretera hasta alcanzar el puente medieval de la Magdalena sobre el río Arga. Aquí nos abre las puertas de Pamplona. Ya no queda nada. Llego a la primera gran urbe del Camino de Santiago: Pamplona. Capital de Navarra que me recibe por el famoso puente, hoy sin mucho calor porque las nubes nos protegen del sol.

Lo más destacable de hoy: nada más llegar al hotel en el que me quedaré hoy, el Hotel Eslava, en recepción me dicen que tengo un envío para mí. Eres grande Manu. MUCHÍSIMAS GRACIAS. La noche en este hotel me sale por 44€, desayuno incluido. Si quieres otro tipo de alojamiento más económico aquí te dejo unos enlaces:

Después de la ducha, el masaje en las piernas y la reparación de los pies, salgo a dar un pequeño paseo. Voy por las calles pamplonicas y me paso por los bares de la zona centro para probar las ricas y famosas tapas que allí tienen. Es la otra cara del Camino de Santiago, de la que también hay que disfrutar.

Antes de terminar e irme ya a dormir, os dejo la peli con unas cuantas imágenes de la jornada de hoy:

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