Etapa 2 del Camino de Santiago: Roncesvalles – Zubiri

Plano y perfil de la etapa 2 del Camino de Santiago. De Roncesvalles a Zubiri.
Cartel en la fachada de la colegiata de Roncesvalles.

Las alturas pirenaicas van a dispensar a quien empieza aquí su peregrinación una de las etapas más bella de la ruta. Sendas cubiertas por la penumbra de un techo de follaje y prados alpinos de bucólica estampa le van a acompañar durante su descenso hacia Zubiri. Pero será al atravesar el alto de Mezkiritz y, sobre todo, el bosque de Erro cuando podrá disfrutar de la fotografía más aproximada a lo que tuvo que ser el auténtico Camino medieval. Hayas, abedules, robles y pinos enmarcan un sendero que parece esconder los mismos bandidos, osos y lobos a los que tuvieron que hacer frente los primeros caminantes. Zubiri es la población más apropiada en esta etapa 2 porque tiene varios albergues y todo tipo de servicios.

martes, 19 de julio de 2016

Comienza la etapa 2 de este camino francés, tras un día de montaña carente de núcleos habitados, la segunda etapa promete un guión diferente. Desde mi hotel salgo a la N-135. Pasados unos metros me meto por el arcén a una senda que va a dar al bosque de Sorginaritzaga o robledal de Brujas. Un bosque de hayas, robles y alerces, que según la tradición era frecuentado por brujas. Aquí se celebraban algunos de los más conocidos akelarres del siglo XVI que motivaron una durísima y sonada represión. Aquello acabó con nueve personas de la zona quemadas en la hoguera, acusadas de practicar la brujería y la magia negra. Aunque Zugarramurdi está a unos 75 kilómetros de aquí, bien podría haberse ambientado la famosa película de Álex de la Iglesia en este lugar.

Sigo caminando durante diez kilómetros más en esta etapa 2. Dejo atrás Burguete/Auritz, localidad que es cruce de caminos. El que yo sigo se cruza con la conocida y dura Senda Pirenaica que viene del cabo de Higuer (en el mar Cantábrico) y llega hasta el cabo de Creus (en el Mediterráneo). Burguete se encuentra enclavada en «el territorio más malditamente salvaje de los Pirineos», según escribió Ernest Hemingway. Un lugar de fascinante belleza atravesado por la Ruta Jacobea. Un conjunto histórico que ha sido declarado Bien de Interés Cultural. Este pueblo nació al calor del Camino de Santiago para dar servicio a los peregrinos que llegaban de Europa atravesando los Pirineos. A su paso dejaron miles de historias que se suman al pasado fulgurante de estas tierras. Por ellas desfilaron las legiones romanas en sus campañas hacia Hispania. También los vascones derrotaron a Carlomagno en el siglo VIII.

Dejamos Burguete atrás

Pasamos ahora por Espinal y Gerendiain para llegar a la localidad de Lintzoain. Hasta este lugar el sendero en esta etapa 2 ha sido cómodo y sin problemas, nada comparable a la etapa de ayer. Una vez en Lintzoain pasamos junto al frontón. Torcemos a la derecha para coger un carretil de cemento muy empinado, quizás lo más duro de la jornada de hoy. Allí veo a una familia de cinco miembros, el matrimonio y tres niños, el más mayor no debe tener más de cinco años. Eso es tener valor y coraje, no lo mío. Se sigue por pista de gravilla y se continúa a través de una estrecha senda. Las primeras rampas son las más duras pero la pendiente cede y el camino se ensancha. Incluso hay buenos tramos en claro descenso, como el que nos lleva hasta el alto de Erro, donde cruzamos la carretera.

Frontón de Lintzoain.

Es difícil no sentirse transportado a mundos pretéritos en este retazo del pasado, todavía vestido con robles, abedules, tejos, acebos y pinos centenarios. La impronta de los antiguos caminantes sobrevive aún en Erro, como una gasa de niebla prendida entre las oscuras humedades de sus ramas. El Camino ha sufrido muchas transformaciones a lo largo de los siglos, la mayoría para desproveerlo de los grandes bosques que lo atenazaban y lo hacían inseguro en el medievo. Por eso, Erro tiene tanto de especial. Ningún bosque como éste abrazará ya el Camino hasta llegar a Galicia.

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Etapa de trámite

Ocho kilómetros después de un paseo atractivo y cuesta abajo (esta vez una bajada suave, no como la de ayer hasta Roncesvalles) llego a mi destino: Zubiri. Un pequeño y tranquilo pueblo por el que discurre el río Arga. Con un baño estupendo y que me recuerda a mi querida Sierra de Gata, al norte de la provincia cacereña. Rodeada de un bello paisaje, Zubiri es la capital del valle de Esteribar y una de las localidades más pobladas de la zona. Aunque el pueblo se ha transformado recientemente, conserva alguna casa característica del siglo XVIII. Me dirijo en primer lugar a mi alojamiento, hoy en la Pensión Amets, que me cuesta 45€ la noche. Una duchita y a degustar la buena gastronomía navarra. Si lo que buscas es un albergue aquí te dejo alguna información (pinchando en cada enlace vas a cada uno de los albergues):

Comparado con lo de ayer, lo de hoy ha sido un paseo. Ha hecho calor pero la ruta fue cómoda y no hubo ningún problema. Todo era descenso exceptuando dos «pequeños» repechos a mitad del sendero. La tarde fue muy agradable, en compañía de mis compañeros peregrinos, los maestros malagueños. Gracias por vuestra compañía.

Os dejo el resumen de esta jornada en mi nueva pequeña peli. Si os gusta dadle a Me gusta y podéis suscribiros. Llega la hora de descansar.

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