Etapa 23: Foncebadón – Ponferrada

Viernes, 14 de abril de 2017

Dejar Rebanal del Camino atrás en la jornada de ayer fue una buena idea. La subida desde allí hasta la Cruz de Hierro unido al descenso interminable hasta Molinaseca hubiera sido terrible para la caminata de hoy. Dejo atrás la maragatería y entro de lleno en la belleza del Bierzo. En la etapa de hoy enseguida llego a otro punto mítico del Camino Francés. La Cruz de Hierro –o Cruz de Ferro-. Que alcanza la cota más elevada de la ruta jacobea, por encima de los lejanos Pirineos, que ascendí allá por el mes de julio del verano pasado.

Situada a unos exactos 1500 metros de altitud (el techo del Camino Francés en España), no es más que una pequeña cruz de hierro aupada por un desproporcionado mástil de madera. De espaldas a la cruz es tradición arrojar una piedra al montón ya levantado. Un gesto calcado al que hacían los segadores gallegos cuando se desplazaban a Castilla para trabajar en los campos de cereal. Y también los arrieros y los pastores trashumantes.

Y lo más complicado, en teoría, era la pequeña subida desde Foncebadón hasta la cruz. Ahora llegan casi 20 kilómetros de bajada, hasta la localidad de Molinaseca, en los que debemos tener cuidado con nuestras rodillas. Siempre bajar es más complicado que subir. Pero el crudo descenso entre pastos y piornos es más llevadero cuando se contempla el paisaje que esta mañana he podido disfrutar. Os dejo una muestra. Pincha en las imágenes para verlas mejor.

Destacable por su ubicación y por las vistas que tenemos desde allí es el pequeño pueblo de El Acebo. La primera localidad de El Bierzo. Documenta Juan Uría que los vecinos de esta localidad estuvieron libres de impuestos a cambio de colocar ochocientas estacas para indicar el camino a los viajeros. En este núcleo berciano rodeado de piornos y pastos, un hotel, una tienda donde comprar bocadillos y un mesón permiten un paréntesis en la etapa que ya hemos completado en más de un 40%.

Y con las rodillas ya muy castigadas por fin llego a Molinaseca. Cruzando el río Meruelo por su puente romano y embocando la calle Real que me llevará hasta la misma Ponferrada. Recuerdos que vienen a mi mente nada más llegar a esta preciosa localidad. Veinte años atrás aquí estuve acompañado de una persona muy importante en mi vida y la de mis hijas, era nuestro primer viaje. Pasada esta localidad una larga y aburrida caminata nos lleva a desembocar en Ponferrada.

Recordando viejos tiempos.

Alargo la etapa casi tres kilómetros porque el alojamiento lo tengo a las afueras de la llegada oficial. En el Hostal Conde de Lemos, donde por 20€ duermo esta noche. Lo bueno de esto es que mañana tendré menos recorrido y me viene muy bien para las dos ampollas que me salieron en el pie derecho. La primera vez en todo el Camino y por dejadez. No hay que dárselas de listo cuando de andar una gran distancia se trata.

Llegada a Ponferrada.

Y, para terminar un par de preguntas a mis alumnos del CEIP «Francisco de Aldana» de Cáceres. La primera, para los de 5º. La segunda, para mis peques de 3º. Viendo el vídeo que os pongo abajo, ¿sabrías decirme por qué sierra ando? ¿Dónde queda el sur (si os fijáis bien en dónde me da el sol en la primera mitad de la peli)? Saludos a todos, que sois mis mejores seguidores. La semana que viene os contaré más cosas en el cole. El que quiera puede dejarme un comentario en mi blog y decirme por dónde ando. Disfrutad de las vacaciones y recordad: viajar es lo más bonito. A continuación os dejo los enlaces de los albergues en Ponferrada y luego la peli de esta jornada:

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