Etapa 21: San Martín del Camino – Astorga

Etapa 21

El guión de esta etapa 21 empieza en el mismo punto y seguido con el que acabó la anterior: la interminable, monótona y aburrida llanura del páramo leonés. Y todo bien salpimentado por los ruidos y olores del tráfico de la N-120. Por fortuna, antes de media mañana se llega a uno de esos lugares mágicos que han sobrevivido al tiempo. Se trata del hermoso puente de piedra sobre el río Órbigo, uno de los vados más famosos del Camino y no sólo por sus características arquitectónicas. Desde Órbigo se puede seguir también por un andadero pegado a la N-120, pero es más tranquilo y solitario el trazado antiguo por Villares y Santibáñez. Los montes de León quedan a un suspiro; detrás está El Bierzo; después, Galicia.

Etapa 21

Domingo, 28 de agosto de 2016

Llego a esta etapa 21, la última etapa programada para este verano y la melancolía del Camino recorre en mi mente. Lo que en un principio iban a ser doce días de un largo sendero, se han convertido en veintiuno. Con la idea puesta de terminar la ruta jacobea el próximo verano. La despedida parte de San Martín del Camino. Últimos kilómetros del eterno páramo que he recorrido estos días. No me extraña el apellido de algunos de los pueblos de esta zona.

Pincha en esta imagen si eres chica
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A ocho kilómetros aproximadamente de la salida, llego al puente y a Hospital de Órbigo. Dos poblaciones en una que deben su nombre y existencia al célebre puente de origen romano, muy mejorado en siglos posteriores, que salva el río Órbigo. El suceso histórico que le dio fama ocurrió en 1434, año jubilar, desde 15 días antes hasta 15 días después de la festividad de Santiago (25 de julio). El caballero leonés don Suero de Quiñones dispuso un torneo en que retaría a todo caballero que quisiera, o transitara por la ruta, a romper tres lanzas contra él y nueve ayudantes. Una vista espectacular de su famoso puente y un momento de la historia digno de reseñar: el paso honroso. Sin duda alguna una de las localidades más bellas que he conocido desde que salí de Saint Jean.

Dejo atrás Hospital de Órbigo en la etapa 21

Cruzo el puente y a la salida tengo dos opciones. De frente continúa la traza histórica por un andadero paralelo a la N-120. A la derecha, opción muy valorada por los peregrinos, el Camino se dirige hacia Villares de Órbigo y Santibáñez de Valdeiglesias por un paisaje agrario y de monte bajo. Ambas opciones se juntan en el crucero de Santo Toribio.

El único momento mágico de la jornada, sin duda alguna, fue el paso por Hospital de Órbigo. Porque el resto es idéntico al de días anteriores. Un extenso paisaje llano acompañado del ruido de los vehículos que pasan por la N-120 a la vera del sendero. Hasta que por fin, a lo lejos de una larga pista, diviso el crucero de Santo Toribio, señal de que Asturica Augusta (Astorga) está a tiro de piedra.

Finalizo en Astorga la etapa 21

Desde el alto de Santo Toribio, cuyo crucero domina la llanura astorgana, se baja por una pista de tierra hasta San Justo de la Vega. Donde el desvío de la nacional ha convertido a los peregrinos en casi los únicos clientes de los muchos servicios que ofrece. Tres breves kilómetros después piso la capital de la maragatería. Me dirijo a la estación de autobuses para ir a León, donde tengo el coche. Como tranquilamente allí y regreso en mi vehículo a Hoyos, en la sierra de Gata. No me quedo a dormir aquí en esta etapa 21 pero os dejo los enlaces de albergues en Astorga.

Etapa 21

Importante centro astur y romano, eje de comunicaciones y capital de la Maragatería, tuvo una sólida vinculación con el Camino, como lo demuestra la existencia en la Edad Media de hasta 25 hospitales en su perímetro, igual número que los de la ciudad de Burgos, sólo que en esa época Astorga contaba con 1.500 habitantes, 10 veces menos que la capital burgalesa. Tan abundante fue la oferta que se creó una nueva figura, el veedor, encargado de visitar al anochecer todos los establecimientos para que los pobres y los viajeros no repitiesen cada jornada en uno diferente y no permaneciesen meses en la ciudad de gratis.

En Astorga me despido hasta muy pronto

Astorga es una ciudad monumental, como Cáceres. En un palmo de terreno se concentran el Palacio Episcopal, encargado a Gaudí tras el incendio que en 1866 acabó con la antigua residencia del prelado astorgano y que ahora alberga el Museo de los Caminos; los restos de las murallas, y la catedral de Santa María, que tardó 300 años en concluirse y cuyas torres son lo primero que ven los peregrinos. Mi aventura en el Camino de Santiago ha finalizado por este año. Volveré. Ahora os dejo la peli de esta etapa 21:

Y aunque el palacio episcopal merece una reseña aparte, me quedo para despedirme con otra catedral erigida en nombre de Santa María. Espectacular y maravillosa, como tú, MARÍA.

Tras Astorga llega por fin la noticia más esperada por todos los que seguirán caminando: se acabó la eterna, aburrida y fatigosa llanura catellanoleonesa. Se acabó fijar inútilmente la vista en una llanura perenne. Se acabaron los páramos sin sombra calcinados por un sol de justicia. Los montes de León esperan al fondo. Pero esa es una historia que, esta vez si, os contaré el año que viene.

Me despido de Astorga. Etapa 21.

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