Senda Pirenaica. Etapa 16: Viadós – Puente de San Jaime

Domingo, 18 de julio de 2021

Amanece esta jornada en la Senda Pirenaica etapa 16 de la mejor manera posible. Un cielo azul intenso, sin una sola nube en el horizonte y el impresionante macizo del Posets delante de mis ojos. Por lo que bien temprano comienzo a caminar unos metros hasta un pequeño aparcamiento en el que termina la pista que viene de San Juan de Plan. Hasta ese punto se puede llegar en coche. Ahora sigo por un camino ancho que atraviesa las granjas de Viadós, antaño usadas como graneros y establos. En la última granja, el camino hace una curva de herradura a la izquierda y el sendero se bifurca. Unos paneles informativos indican a la derecha la variante GR11.2 pasando por el refugio Ángel Orús; de frente a la izquierda, el sendero que tengo que seguir al refugio de Estós. A partir de aquí el valle se encajona.

El camino asciende el valle de Añes Cruces a la par del río Cinqueta. Una vez que llego a la cabaña de Añes Cruces, donde el valle se abre de nuevo, diviso un estrecho puente de maderos en un pequeño torrente. En ese lugar confluyen varios riachuelos. Aquí el GR11 se separa de la Alta Ruta Pirenaica (ARP/HRP) que sigue hacia el puerto de Añes Cruces. Así que el sendero cruza los riachuelos y asciende a la derecha, en dirección Este, el barranco de Chistau. La subida no es dura pero si pronunciada, por lo que me armo de paciencia y comienzo el ascenso con tranquilidad. Las vistas son espectaculares hacia el barranco de Añes Cruces. En unos minutos me alcanzan las personas que van señalizando el recorrido del Grand Trail Aneto-Posets, que se celebrará en los próximos días.

Alcanzo el puerto de Chistau

Sigo avanzando en la Senda Pirenaica etapa 16 hacia el puerto de Chistau, a 2.577 metros de altitud. Este será el punto más alto de la etapa, donde las vistas son magníficas. Hacia el Oeste queda la Punta Ixabre (2.699 m) y el Bachimala (3.174 m), al otro lado aparece el cordal de tresmiles que va desde los Picos de Clarabide (3.006 m) hasta el Perdiguero (3.222 m) y al fondo, el macizo de la Maladeta. Así que estamos ante un verdadero espectáculo pirenaico. Por lo que no me queda otra que disfrutar de lo que tengo ante mis ojos. Tras un breve descanso en la cima, pasamos el collado y por la ladera de la derecha inicio el descenso hacia el refugio de Estós.

El sendero desciende sin dificultad hasta el refugio de Estós. Continúo bajando entre prados y bosque de pinos. El paseo es una auténtica delicia, así que voy disfrutando del paisaje a cada paso. A medio trayecto entre Chistau y Estós me encuentro con la cascada de Clarabide, un pequeño rincón en el que aprovecho para descansar, aprovisionarme de agua y relajarme con el ruido del torrente. Casi sin darme cuenta llego al refugio. Allí paso unos minutos observando las inmensas vistas hacia el valle de Estós. Enseguida prosigo el camino hacia la cabaña del Turmo. Famosa cabaña por un tema mítico del grupo Celtas Cortos, 20 de abril del 90, en cuya letra se menciona este conocido lugar.

Hacia el puente de San Jaime

Dejo atrás la cabaña del Turmo y prosigo camino disfrutando del espectáculo de la naturaleza. Por lo que me desvío unos metros del sendero para observar las Gorgas Galantes. Durante los últimos 10.000 años la erosión más importante que ha modelado el paisaje de los Pirineos ha correspondido al agua. Esta erosión ha dejado su huella especialmente en la roca caliza, muy vulnerable al agua, permitiéndonos contemplar interesantes formaciones como el estrecho de las Gorgas Galantes. El río aprovecha las fracturas de la roca excavando en ellas profundas hendiduras de paredes casi verticales. Cuando el agua sale del estrecho lo hace con rotunda determinación bajando en vuelo aéreo y golpeándose con fuerza contra las piedras. Un poco más abajo recupera la tranquilidad en un suave meandro.

Después de la maravilla que acabo de contemplar solamente queda la bajada tranquila hasta el puente de San Jaime. Así que sigo disfrutando de la compañía del río Estós por el valle del mismo nombre. Poco a poco voy alcanzando los veinte kilómetros que tiene esta etapa, por lo que el cansancio acumulado ya se va notando. Dejo a la derecha el pequeño embalse de Estós y poco después se llega a la zona del camping y a la carretera que lleva a Benasque. Ha sido de nuevo una etapa espectacular y es hora del descanso. Hoy en Hostal Parque Natural, un precioso alojamiento con unas vistas espectaculares. Os dejo a continuación el vídeo de la etapa de hoy. Espero que os guste y si es así, ya sabéis, a suscribirse.