Senda Pirenaica. Etapa 15: Parzán – Viadós

Sábado, 17 de julio de 2021

Comienza la Senda Pirenaica etapa 15 de hoy por asfalto, remontando la carretera en dirección a Francia, por el túnel de Bielsa. Al cabo de un kilómetro y medio una señal en la carretera indica la distancia al lago (ibón) de Urdiceto. Allí cruzamos por el puente el río Barrosa y tomamos la pista señalizada que asciende en dirección este. Justo al lado de la sede de una empresa de actividades de ocio. El camino es cuesta arriba pero es muy cómodo y no tiene dificultades. Por allí me encuentro con un par de ciclistas que van hacia el ibón. Acabo de empezar y no tengo problemas de agua, pero si tuvieras necesidad de ella, nos encontramos con varios riachuelos. Así que no hay problemas por la falta del líquido elemento. Muy sencillos estos primeros ocho kilómetros.

Casi sin darme cuenta llegó a la central hidroeléctrica de Urdiceto y contemplo las cristalinas aguas de su embalse. Una auténtica maravilla. Allí aprovecho para refrescarme un poco y comer algo antes de iniciar la subida hacia el collado de Urdiceto. Poco a poco voy dejando atrás ese bucólico rincón. Observando lo que ya he caminado y descubriendo lo que tengo que subir. Se puede seguir por la pista hasta el mismo collado, pero se tardaría mucho. Por lo que tomo un atajo marcado por las señales del GR11 y comienzo una subida algo más complicada. Así que cargo la cantimplora bien de agua en una pequeña fuente que encuentro al inicio del atajo. En la mañana de hoy hace mucho calor. Importante llevar siempre un buen filtro de agua.

Llego al collado de Urdiceto

Sigo avanzando en la Senda Pirenaica etapa 15 y disfruto del paisaje. Un último empujón me lleva hasta el collado de Urdiceto (2.314 metros). A nuestra derecha según llegamos por la pista se alcanza el ibón de Urdiceto. Pero hacia allí no hay que ir, por lo que me quedo sin verlo. Quizás en otra ocasión, hasta el mismo lago se puede llegar perfectamente en un vehículo 4×4. Dejo ya la pista y continúo por terreno horizontal algunos metros antes de iniciar el largo descenso. Las vistas son todo un espectáculo. En muy poca distancia y bajando por el barranco Montarruegos vamos cambiando de valle. Venía del valle de Bielsa y voy vislumbrando el valle de Chistau. Con el impresionante macizo del Posets al fondo.

Poco a poco voy introduciéndome en el bosque, pura magia. Ya llevo mucho trecho recorrido en la jornada de esta Senda Pirenacia etapa 15. Me encuentro estupendamente y el paisaje es asombroso. De pronto aparece la cabaña de Lisier, en muy buen estado y tomo un pequeño atajo a la izquierda. Sigo bajando por allí hacia el fondo del valle de Chistau, donde me incorporo a una pista abierta al tráfico rodado que viene desde San Juan de Plan. Ya se oye muy cerquita el río Cinqueta. Así que con el calor que hace y la sed que tengo me aproximo a su orilla y meto los pies. Se está de maravilla. Si queréis ver imágenes de este rincón tan fantástico tendréis que ver el vídeo que he hecho de esta etapa.

Hacia el refugio de Viadós

Una vez que me he refrescado en las heladas aguas del Cinqueta sigo a la izquierda por esta pista y llego a Es Plans, una esplanada donde encontramos la ermita y campamento de la Virgen Blanca y el camping el Forcallo. Todo vacío de gente debido a la pandemia que asola el mundo en estas fechas. Y ya llevamos más de un año y medio en esta situación. Poco después, dejamos la pista para ascender por un atajo al refugio de Viadós. En el panel informativo nos indica veinte minutos, pero después de 21 kilómetros, estos pocos metros se hacen eternos. Tras un duro repecho, alcanzo la meta de esta jornada. Sin duda alguna ha merecido la pena. Entramos en el Parque Natural Posets – Maladeta y las vistas que me encuentro allí arriba así lo atestiguan.

La Senda Pirenaica etapa 15 ha llegado a su fin. Han sido casi 22 kilómetros de caminata y he tardado 8 horas y media. Ya sabéis que mi ritmo es normal y hago muchas paradas. Por lo que el tiempo que yo indico en mis etapas no hay que tomárselo como algo muy fiable. Disfruto a la llegada de las vistas y aprovecho rápidamente para pegarme una ducha, lavar y tender la ropa. Durante la mañana he coincidido en varios tramos con Sergio, un canario que está haciendo el GR11 entero y en solitario. Un crack. Pasamos la tarde relajados mirando siempre hacia la mole del macizo del Posets, con los picos de La Forqueta (3.011 metros), Las Espadas (3.325 metros) y el Posets (3.375 metros) delante nuestro. Una auténtica maravilla que en el vídeo de la jornada que dejo al final podéis disfrutar.