Senda Pirenaica. Etapa 11: Panticosa – Ref. de Bujaruelo

España
Senda Pirenaica. Etapa 11.
Senda Pirenaica. Etapa 11

Viernes, 27 de julio de 2018

El GR11 arranca en la parte sureste de los Baños. Entre el edificio del nuevo balneario y la «Casa Belio», donde parte una escalinata. Podéis reconocer el lugar por un gran letrero en la pared de una casa cercana que dice: «Restaurante La Fontana». Son los restos de unos edificios que formaron parte de la edad dorada de este balneario. Me encuentro ante una gran subida. He madrugado porque la jornada es larga. Y los primeros kilómetros muy duros. Seis kilómetros en los que debo solventar mil metros de desnivel. Vamos a por ellos. Esta es la Senda Pirenaica etapa 11.

Al poco de partir llego a un cruce. La senda de la izquierda viene de los ibones de Bachimaña. La toman aquellos que quieren alargar la etapa anterior sin detenerse en el Balneario. La de la derecha, la mía, asciende en zigzag por terreno pedregoso entre el pinar. Espectaculares vistas hacia el Garmo Negro y los picos del Infierno. Hacia los 2.200m de altura llego a una explanada atravesada por una tubería que viene del embalse de Brazato. La cruzo y sigo ascendiendo por la ladera de la izquierda. Hay agua por todos lados, por lo que puedes llenar tu botella. Utilizando el filtro Fair Cap, capaz de potabilizar el agua. Y que, además, por cada venta de un filtro de agua Faircap Mini, donan un filtro tamaño familiar a través de ONGs en países en desarrollo. Doble colaboración: con el medio ambiente y con personas que lo necesitan.

Senda Pirenaica. Etapa 11.

Panticosa a mis pies

Después de una dura subida llego al embalse de Brazato (2.380m). Con este día tan hermoso las vistas hacia cualquier parte son maravillosas. Desde la presa se observa una senda que asciende por la ladera norte del embalse. Un tramo que puede ser delicado si está nevado y que produce cierto vértigo. Cojo esta senda para en varios zig-zag ir ganando altura. El embalse de Brazato va quedando cada vez más abajo. Las sensaciones son estupendas. Las vistas, insuperables. Merece la pena el esfuerzo para disfrutar de estas imágenes.

Otra subida dura, aunque más breve, hasta que al final de la pendiente aparecen los ibones Altos del Brazato. A la derecha se observa el collado de Brazato, todavía con algo de nieve a estas alturas del verano. Hacia allí me dirijo ahora a media ladera por una zona incómoda de canchales. Incómoda y peligrosa. Cualquier resbalón puede costarme caro. En la montaña siempre mucho cuidado, cuatro piernas y cuatro ojos.

Llego, entre la nieve, hasta el Cuello Alto de Brazato (2.566m). Merece la pena tomarse un largo respiro y disfrutar de las impresionantes vistas: hacia el Oeste, el profundo valle donde se encuentra el Balneario de Panticosa; al otro lado, el valle del río Ara y el imponente Vignemale. El sendero deja al norte los rocosos picos de los Batanes y desciende por terreno incómodo, entre bloques, por el barranco del mismo nombre. Bordeando los ibones de los Batanes. En la confluencia del barranco con las aguas del río Ara, nos juntamos con una variante del GR11 -no señalizada- que discurre directamente desde Bachimaña a los Batanes.

El mítico Vignemale al fondo

Desde aquí aún queda un largo descenso siguiendo las aguas del río Ara, por senda entre prados, a los pies del macizo del Vignemale. Sin duda alguna el paseo es espléndido, yo solo en la montaña, sin más ruido que el del agradable viento que refresca mi cansancio. Unas vistas inmensas del paisaje, restos de ganado devorado por las aves carroñeras que sobrevuelan mi cabeza, cual película del oeste. La senda pasa al lado de una cabaña (refugio de Zerbillonar o Labaza) y continúa durante una hora más hasta llegar a una pista donde aparece otra en mejor estado.

El sendero sigue descendiendo por prados interrumpidos por algún pequeño tramo de bosque y algún pequeño arroyo. Al cabo de unos minutos paso un tramo con barranco, protegido por una alambrada. A la derecha se abre el espectacular valle de Ordiso. Hasta aquí llega una pista que seguiremos durante unos 45 minutos, fuente en el camino, hasta pasar una curva de herradura a la derecha. El camino continúa por los prados de Laña Larga, junto al río, hasta el puente de Bujaruelo. Mi destino está delante de mí. El refugio de Bujaruelo es un oasis después de esta dura Senda Pirenaica etapa 11. Paso la noche aquí por 62€ la media pensión más el picnic, compartiendo la habitación con otra persona.

Si eres de los de tienda y saco, aquí tienes una buena opción

Para finalizar, como siempre, dejo la peli de esta Senda Pirenaica, Etapa 11. Unas vistas espectaculares desde que salí del Balneario de Panticosa, con un tiempo estupendo. Cada día que pasa las imágenes que veo me impresionan más. Es una pena que pronto termine esta aventura. Así que merece la pena ver la pequeña peli que os he hecho. Y si te gusta, ya sabes, suscríbete. Muchas gracias.

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