Etapa 11 del Camino de Santiago: Belorado – Atapuerca

Etapa 11: Belorado - Atapuerca

Castilla recibe al Camino con un paisaje muy diferente al de la tradicional llanura sin fin que la caracteriza. Durante la primera mitad de la jornada, los pasos van a seguir un perfil alomado y llano. Sin embargo, tras Villafranca, una localidad antigua nacida en torno a su hospital de peregrinos, la planicie dejará paso a los montes de Oca, topónimo en el que algunos autores han querido ver demostrada la relación entre el Camino y el juego iniciático. Los montes de Oca fueron antaño una página temible para los caminantes, porque los bandidos y las alimañas que campaban por sus oscuros bosques convertían la peregrinación en una peligrosa aventura. Arriba, como un encuentro irreal, aguarda San Juan de Ortega, lugar acogedor en medio del silencio y la nada. Termino esta etapa 11 en el pequeño pueblo de Atapuerca, para ir a visitar en la tarde los yacimientos arqueológicos.

Etapa 11: Belorado - Atapuerca

jueves, 28 de julio de 2016

Esta etapa 11 ha sido estupenda, aunque también ha sido la más larga de este periplo jacobeo que termina mañana. En total 33,5 kilómetros porque finalicé en la localidad de Atapuerca. La planicie dejó paso a los montes de Oca, donde la supuesta relación del Camino con el juego de la oca vuelve a hacerse patente. Dejo atrás Belorado y camino hacia Tosantos, el sendero pasa por la parte trasera del pueblo. Villambistia y Espinosa del Camino son las siguientes localidades. Buen calzado es necesario para disfrutar de estas etapas sin daño en los pies.

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De nuevo seguimos durante varios kilómetros eternamente paralelos a la N-120. Hasta que llegamos a la localidad de Villafranca Montes de Oca. Poco queda de la antigua sede episcopal de Auca («oca», en latín), vecina de la actual Villafranca y destruida en un ataque musulmán. Empezamos a dejarla a un lado y nos dirigimos hacia el monasterio de San Juan de Ortega. Son casi 12 kilómetros de caminata sin ningún pueblo en el trayecto. Es recomendable reponer fuerzas hasta llegar al monasterio. Larga esta etapa 11.

Un oasis en la etapa 11

Rodeada de robles, enebros y brezos, la pista continúa su ascenso. Primero hasta un repetidor y después hacia un monumento a los caídos durante la Guerra Civil. Acto seguido la pista desciende como un tobogán hasta el cauce de un río para afrontar un duro, aunque corto, repecho. La pista de gravilla suelta se convierte a partir de ahora en una amplia pista forestal. Cercada de pinares repoblados por la que solventamos los restantes siete kilómetros y medio hasta llegar al monasterio de San Juan de Ortega. Antes de ello qué mejor que una pequeña parada. En un oasis.

San Juan nació en 1080 y tras ordenarse sacerdote colaboró con santo Domingo en la construcción de puentes y caminos. Tras una peregrinación a Tierra Santa, se retiró a estos parajes para ayudar a los peregrinos en el difícil tránsito de los montes de Oca. Cuando murió, en 1163, fue enterrado en la misma capilla románica que él ayudó a levantar. En el interior de la iglesia hay un capitel románico que recibe la luz que se cuela por una ventana ojival únicamente los días de equinoccio: el 20 de marzo y el 22 de septiembre. Los vecinos lo llaman el milagro de la luz y reúne cada año a cientos de curiosos y expertos en arte.

Me aproximo a Burgos

Mañana, cuando llegue a Burgos, quedarán menos de 500 kilómetros para la ciudad de Santiago de Compostela. Nada. En estos momentos dejamos atrás el monasterio y a seis kilómetros (pasando por Agés) tenemos nuestro destino en esta etapa 11: Atapuerca. Ahora me dispongo a ir a mi alojamiento: el Hotel Rural Papasol, 40€ la noche. A continuación os dejo enlaces sobre otros albergues por la zona:

Por la tarde aprovecho, como en otras ocasiones en las que también he llegado pronto, a realizar una excursión a los yacimientos de Atapuerca. Es otra de las ventajas que tiene el Camino de Santiago. No solamente va a ser andar y andar. En Atapuerca me recoge un autobús y me lleva, junto a otros peregrinos, al centro de interpretación. De allí, a los yacimientos. Tenía muchas ganas de visitar este lugar.

Siempre queda un ratito por la tarde para descansar, hacer el resumen de la jornada o realizar una excursión. Por lo que hoy ha tocado una visita que llevaba veinte años con ganas de hacer. Os dejo la peli para que lo veáis:

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