Portugal

Por los canales de Aveiro

martes, 13 de agosto de 2019

Junto al mar y a la ría, una red de canales por los que pasean barcos moliceiros atraviesa Aveiro. Localidad portuguesa a 250 kilómetros de la capital lisboeta y a 70 kilómetros de Oporto. Estas alargadas y coloridas embarcaciones servían para recoger algas y sargazo. Aunque en la actualidad se utilizan para paseos turísticos. Realizar la visita a pie tampoco supone demasiado esfuerzo. La ciudad es llana, y al que le guste pedalear puede optar por las “bugas”, las bicicletas que ofrece el Ayuntamiento de Aveiro de forma gratuita. En la mañana de hoy nos decidimos por un moliceiro para dar un paseo por los canales de Aveiro.

Aveiro a menudo es descrita como la Venecia de Portugal. Algo fácil de entender por sus tres canales y tradicionales “moliceiros” que transportan turistas por las vías de agua. Sin embargo, calificar Aveiro de “la Venecia de Portugal” hace un flaco favor a la ciudad. Ya que eleva demasiado las expectativas de los visitantes y no tiene en cuenta el auténtico atractivo de la ciudad, que es el de ser una pintoresca ciudad tradicional portuguesa.

Aveiro posee un conjunto de edificios de estilo modernista que merece la pena ver. Gran parte está situado junto al canal principal, pero existen algunos fuera de las rutas tradicionales e, incluso, en otras localidades. Durante el paseo por los canales de Aveiro verás muchos de esos edificios.

Sus tres canales dividen a la ciudad en dos partes. La parte norte del canal principal lleva a las viejas casas de los pescadores de antaño. Y hacia el sur se pueden encontrar los históricos edificios de la ciudad. Los canales se usaron hasta hace poco para transportar sal y algas comestibles en los “Moliceiros”. Una especie de góndola que ahora se utiliza para paseos turísticos. Puede que no sean patrimonio de la humanidad, como los de Ámsterdam, pero descubrirás que son muy particulares.

Los moliceiros son los más conocidos de los cuatro tipos de embarcaciones de la ría de Aveiro. Comparten una serie de características comunes como el poco calado para evitar las plantas del fondo de la ría, los extremos de proa y popa levantados y la cubierta de proa. Pueden dividirse en función del uso para lo que se construyeron. La saleira, para el trabajo en las salinas. Las bateiras murtoseiras, para la pesca fluvial. La bateira mercantel, para el transporte de la pesca. Y, por último, el barco moliceiro, para la recogida y el transporte del moliço. Una planta acuática del fondo de la ría, que se dejaba secar al sol para luego utilizarla como abono para convertir los terrenos arenosos e improductivos de las orillas de la ría en excelentes tierras agrícolas. Suelen tener quince metros de eslora.

Por los canales de Aveiro

El puente dos Carcavelos era el punto de uníón entre las salinas y los antiguos almacenes de sal para salvar el canal de San Roque. Antiguamente fue un puente de madera y a mediados del siglo XX fue sustituido por el actual. Tiene un diseño semejante a los antiguos puentes venecianos y está decorado con azulejería portuguesa y el escudo de la ciudad.

Por los canales de Aveiro

En el centro de Aveiro, justo encima del canal central, destacan en la rotonda del hotel Aveiro Palace, cuatro estatuas. Son figuras que quieren rendir homenaje a los distintos oficios de siglos pasados. Son O Marnoto, los que trabajaban en las salinas. A Salineira, tenían el trabajo de llevar la sal en cestas. A Parceira do Ramo, la vendedora de flores. Y O Fogueteiro, la persona que lanza los fuegos artificiales. Dar ahora un paseo a pie por la ciudad es una auténtica maravilla.

Playas de Aveiro

La ciudad de Aveiro está situada en la ría de Aveiro, no directamente en la costa del Océano Atlántico. Esto significa que las playas más cercanas están a 7 km al oeste, en Praia da Barra o Costa Nova. Debido a la distancia, Aveiro no debe considerarse una población costera, sino una encantadora ciudad portuguesa. La costa de Praia da Barra y Costa Nova es muy bonita, con playas de arena muy limpias de 5 kilómetros de longitud. Esta costa occidental de Portugal está dominada por el poderoso Océano Atlántico, con sus olas gigantescas y dramáticos paisajes naturales.

Costa Nova es famosa por sus pintorescas casas pintadas a raya llamadas palheiros, casas de veraneo. En la calle principal se pueden apreciar estas fotogénicas casas de colores. Las empezaron a construir en el siglo XIX los pescadores para guardar su material. Hoy muchas son cabañas en primera línea de playa. Siempre hay cerca unos quioscos que venden algo llamado “Bolacha Americana” y las famosas “tripas”, muy parecidas a las crepes, pero generalmente rellenas de algún sabor dulce.

Sin duda alguna una jornada espectacular la vivida por los canales de Aveiro y sus playas. Una de las ciudades más interesantes del norte de Lisboa. Muy cerca de Oporto, lo que te permite seguir la excursión hacia la segunda ciudad portuguesa. Hacia allá vamos.

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