Laguna glaciar de Jökulsárlón
Islandia

Laguna glaciar de Jökulsárlón

En la famosísima laguna glaciar de Jökulsárlón pueden admirarse algunas de las vistas más bonitas de Islandia. Se trata de un lugar de una serena belleza, caracterizado por sus pacíficos icebergs, las curiosas colonias de focas, y las vistas panorámicas de los casquetes de hielo y las montañas del Parque Nacional de Vatnajökull. Al visitarla, se comprende a la perfección por qué Jökulsárlón es conocida coloquialmente como «La Joya de la Corona de Islandia«.

Laguna glaciar de Jökulsárlón

Solamente el paseo hasta la laguna glaciar de Jökulsárlón ya merece la pena. Siguiendo la Ring Road, la carretera número 1 (Road 1), disfrutamos de lo lindo de estos maravillosos paisajes. A todo el mundo le gusta que salga el sol y ver el cielo azul cuando vamos de viaje. No siempre puede ser así, y menos en Islandia. A falta de ese sol que todo lo ilumina, la naturaleza salvaje islandesa suple esa visibilidad total tan ansiada. Estamos pasando a los pies del glaciar Vatnajökull, el glaciar más grande de Europa y que cubre el 8% de la masa continental de Islandia.

Laguna glaciar de Jökulsárlón

Cuando llegamos a la laguna el primer recibimiento que tenemos es el de las focas. Ha caído la tarde y ya hay menos turistas. Se animan a salir a saludarnos. Aunque a lo largo de este viaje veremos a más parientes de estos pinnípedos, es la primera vez que María y yo las vemos en absoluta libertad. Todo un espectáculo verlas nadar junto a esas enormes moles de hielo flotando. Tenemos mucha nubosidad esta tarde y no se ve el glaciar al fondo. No hace falta para imaginar la grandiosidad del lugar.

Laguna glaciar de Jökulsárlón
Laguna glaciar de Jökulsárlón

La Joya de la Corona de Islandia

¿Habéis visto algún elefante junto a un pollito en las imágenes? Seguro que si. Pero ya es hora de cenar e irse a descansar. A ver si mañana tenemos más suerte y sale un poquito el sol para disfrutar con claridad de esta maravilla de la naturaleza. Aunque hay que reconocer que el hecho de que no salga tanto hace que todavía podamos ver esos témpanos de hielo. En fin, siempre hay que disfrutar de los lugares que visitamos independientemente del tiempo que tengamos.

Nos vamos a dormir a la playa. A tan solo un paseo de cinco minutos desde la laguna glaciar de Jökulsárlón, aparece de pronto la llamada, con acierto, Playa Diamante, una franja de costa a cuyas orillas volcánicas de color negro azabache llegan arrastrados los icebergs para ser pulidos por las olas. Es impresionante el espectáculo que vemos ante nuestros ojos. Parece que alguien ha estado tallando esos trozos de hielo antes de llegar nosotros y los ha colocado con total delicadeza en la arena negra de la playa.

Las imágenes son asombrosas. La tranquilidad de las aguas de la laguna de Jökulsárlón en toda su extensión contrasta con el continuo movimiento de los icebergs que se sitúan en la salida al mar. Un mar que no para de batir sus olas contra la arena y dar forma a esos «diamantes». Llega la hora de descansar, y nuestra furgoneta Camper está aparcado a unos cien metros de la playa. Será bonito despertar mañana con estas vistas.

Laguna glaciar de Jökulsárlón

El Parque Nacional de Vatnajökull cubre aproximadamente el 11% de todo el país, y abarca cañones, montañas e incluso volcanes, en un excelente ejemplo de por qué es conocida Islandia como «La Tierra de Hielo y Fuego«Sin duda alguna la visita a la laguna glaciar de Jökulsárlón nunca la olvidaremos. Como recuerdo, estas imágenes y la pequeña peli que hice de esa tarde. Espero que os guste. Y si es así, ya sabéis, a suscribirse.

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